TALAVERA LA REAL (BADAJOZ), 5 (EUROPA PRESS TELEVISION)
Familiares del joven José Antonio Ardila, que tenía 17 años de edad cuando falleció hace nueve meses en la localidad pacense de Talavera la Real-- tras ser apuñalado por un vecino, también menor de edad-- critican que el asesino que ocasionó su muerte salga hoy en libertad vigilada y reclaman a Justicia que "se agilicen" los trámites para la pronta celebración del juicio, donde esperan que se condene a Carlos M.S.por el delito de homicidio premeditado.
En declaraciones a Europa Press Televisión, Elisabet Ardila, hermana de la víctima, observó que el "verdugo" de su hermano "ya no es un menor" y señaló que él mismo tuvo la suficiente "sangre fría" como para acabar con la vida de su hermano, por lo que lamentó que "se proteja más a un asesino" que a sus víctimas.
Asimismo, criticó que aún no se haya juzgado al presunto homicida con la excusa de que "no han llegado los resultados de las pruebas realizadas por la Policía Científica" que se trasladó desde Sevilla, para investigar los hechos ocurridos, tras el trágico suceso.
El presunto autor de la puñalada que causó la muerte de José Antonio, ha permanecido estos nueve meses, internado en el Centro de Menores 'Marcelo Nessi' de Badajoz. Pero hoy saldrá en libertad vigilada tras cumplirse el plazo legal que un menor puede estar internado en este tipo de centro sin haber sido juzgado.
La hermana del fallecido sostuvo que "siente miedo" tras conocer la puesta en libertad de este joven, que según indicó ocurrirá hoy, por lo que ya han interpuesto un recurso para solicitar que Carlos M.S., alias 'el Pesadilla', sea internado en un "centro terapéutico".
Asimismo, la familia ha reclamado una libertad vigilada "más estricta" para el acusado, por considerar insuficiente que el mismo se tenga que presentar "una única vez cada quince días ante el Cuartel de la Guardia Civil".
Elisabet recordó que los hechos ocurrieron el día 3 de junio de 2007, cuando su hermano falleció como consecuencia de una "cuchillada mortal" propiciada por su vecino, ante la presencia de "muchos testigos" y prácticamente a la puerta de su casa, apostilló.
Por su parte, la madre de José Antonio, María del Carmen Ardila, denunció el trato recibido por el fiscal que lleva el caso de su hijo, ya que, al parecer cuando ha ido a pedirle explicaciones ante la demora del juicio, el fiscal la ha "tratado vejatoriamente", según reprochó. "Ni se me ha tratado como madre, ni como persona", lamentó.
Asimismo, criticó que "el asesino" esté hoy en la calle, después de haber enterrado a su hijo hace "tan sólo nueve meses". Por ello pidió "justicia" por la muerte de su hijo.