MADRID 22 Jun. (EUROPA PRESS) -
El doctor en Filosofía y catedrático de la Universidad Ramon Lull, autor del libro 'La Iglesia en la encrucijada' (Destino), Francesc Torralba, que también es consultor en el Pontificio Consejo para la Cultura del Vaticano, asegura que uno de los principales retos del Papa Francisco será "reorganizar la Curia" y "curar" las "divisiones internas". Además, aborda en su obra el futuro del cristianismo, que en Europa tendrá que aprender a vivir como "una minoría" dentro de una sociedad plural.
En una entrevista concedida a Europa Press, Torralba ha destacado que un desafío "muy serio" es el de "reorganizar la Curia", pues los nombramientos que realice "van a determinar la política interna de la institución". Mientras, otras asignaturas pendientes son, a su juicio, "fortificar la unidad, la escasez de ordenes sacerdotales y de vida religiosa en Europa y la carestía de vocaciones".
En especial, ha señalado que, más allá de las "posibles tensiones" dentro de la Santa Sede, hay "una serie de divisiones y heridas que hay que tratar de curar" como "la división interna, no solo entre católicos y protestantes, sino dentro de la Iglesia católica donde en ocasiones hay disparidad de criterios, opciones distintas de la puesta al día de la Iglesia, sobre el lugar de los laicos y de la mujer".
Además, ha precisado que cada Papa tiene "su carisma, sus virtudes y sus límites" y que después de un Papa teólogo, de "un profesor", ha llegado el Papa Francisco que es "un pastor que plantea un mensaje con una gran claridad" pero en cuyos mensajes también existen "fundamentos teológicos".
Concretamente, en cuanto a la primera encíclica escrita a cuatro manos, ha indicado que es "inédito" en la historia y puede ser "un signo de unidad, de fraternidad", un mensaje dirigido a "establecer puentes". Sobre el contenido de esta encíclica, ha precisado que lo más probable es que trate sobre el acto de creer, sobre la fe y lo que implica en la vida familiar, política, educativa y cultural pues sería "lógico" que el Año de la Fe termine con una encíclica sobre la fe, que es "la tercera virtud".
EL FUTURO DEL CRISTIANISMO
Torralba ha indicado que la perspectiva del cristianismo en el futuro de Europa es, como dijo Benedicto XVI, la de "una minoría creativa" dentro de una sociedad global con opciones distintas. Así, según el autor, los cristianos tendrían que aprender a vivir en minoría, hacer "una cura de humildad enorme" sin dar por supuesto que otro tiene la misma creencia de uno. Esto exigiría, a su juicio, "una gran fortaleza y audacia".
No obstante, para Torralba, esta situación también conllevará más "autenticidad" y permitirá entrar en un diálogo de paridad con otras opciones, lo que hará de la Iglesia católica una Iglesia "más cercana". "El gran reto es aprender a vivir en sociedades plurales y estados aconfesionales", ha remarcado.
LA PARÁBOLA DEL PAYASO
Torralba, como uno de los tres consultores españoles del Pontificio Consejo para la Cultura, ayuda a responder consultas que tienen que ver con la forma de presentar el mensaje cristiano en los distintos ámbitos culturales. Precisamente, en la pasada reunión plenaria del Consejo, según cuenta Torralba, se habló sobre las culturas juveniles con el fin de ver cómo llevar el mensaje de Jesús a los jóvenes "sin estallar su burbuja".
En este sentido, Torralba considera que el lenguaje que está utilizando el Papa Francisco es "muy idóneo" porque, sobre todo, trabaja el lenguaje de la imagen y los jóvenes son "más receptivos al icono que al texto largo" y "si ven una imagen de un Papa que se abraza a una persona con discapacidad o lava los pies a una presidaria sudamericana les entra más por su retina".
Asimismo, ha destacado que los jóvenes tienen "fortalezas" como "su capacidad de indignación frente a la corrupción y su capacidad de donación a través de ONG" y ha añadido que un lugar de encuentro con ellos puede ser la música, en la que también se lanzan mensajes próximos al mensaje de Jesús.
En definitiva, ha insistido en que, como relata la Parábola del Payaso, presente en su libro, es "muy necesario" tener en cuenta la forma en que se presenta un mensaje en el mundo ya que, si un payaso explica que un circo se quema, nadie se lo va a creer porque un payaso no es creíble sino que hace reír. Por ello, ha indicado que la Iglesia tiene "el gran reto" de comunicar su comprensión de la vida humana "de un modo que enganche".