Fundación Mujeres pide apoyar a las mujeres empresarias africanas como factor fundamental en la lucha contra la pobreza

Marisa Soleto Y Carmen Moriyón
EUROPA PRESS
Actualizado 30/05/2012 16:12:03 CET

El reconocimiento de los derechos, como las herencias y el acceso a la tierra, son las mayores diferencias con las emprendedoras españolas

GIJÓN, 30 May. (EUROPA PRESS) -

La directora de Fundación Mujeres, Marisa Soleto, ha destacado este miércoles en Gijón que el apoyo a la actividad económica de las mujeres empresarias africanas es un factor fundamental en la lucha contra la pobreza y ha apuntado la mayor diferencia con sus homólogas españolas es el reconocimiento de los derechos y la situación legal, como el acceso a las herencias y a la propiedad a la tierra.

"Tiene que ser un tema que figure en primera persona en las agendas políticas", ha instado antes de inaugurarse la jornada de la Red ELWA en un hotel gijonés, en la que ha intervenido la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón.

Sobre las dificultades, ha indicado que se parecen muchísimo a las que pueda haber en Occidente y ha puesto el ejemplo de unas empresarias que se tuvieron que constituir en asociación en Senegal por falta de apoyo y la necesidad de inversiones específicas para el desarrollo de sus negocios.

Dicho esto, ha aludido de nuevo a otra serie de problemas de tipo cultural y de privación de derechos. En este sentido, ha resaltado que uno de los mayores obstáculos es el derecho al acceso a la tierra, además de que precisan mejorar su capacitación y gestión.

Soleto ha explicado que se trata del segundo encuentro de la Red de Mujeres Emprendedoras y Empresarias África-España -el primero fue en Madrid--, conocida como Red ELWA, en el que participan una veintena de mujeres empresarias del continente africano, que en muchos casos son representantes de otras redes de apoyo, así como diversas instituciones.

En total ha venido 23 mujeres africanas representantes de una veintena de países, que viene a debatir diferentes propuestas de acción de incidencia política. Ha resaltado, asimismo, que se inicia el evento con una jornada abierta la ciudadanía, ya que es de suma importancia que el conjunto de la sociedad tome conciencia de la situación real de las mujeres en sus respectivos países.

ABANICO VARIADO DE EMPRESAS

Ha remarcado que se tiende a pensar que solo existen microempresarias en África, cuando en realidad empiezan a surgir empresarias con negocios de medio y gran tamaño que son esenciales para el desarrollo de los países africanos. Por este motivo, ha visto importante conocer sus necesidades para saber cómo poder ayudarlas.

Aunque el abanico de empresas es variado, ha apuntado que la mayor parte se centra en la importación-exportación, productos agroalimentarios, artesanía e incluso en el ámbito de la Construcción, algo que puede llegar a sorprender.

Soleto ha apostado por actos de este tipo para visibilizar el problema de estas mujeres pero también para mostrar sus capacidades al frente de sus negocios, así como la existencia de redes para intercambiar experiencias y apoyar relaciones comerciales. Se espera que se celebre a finales de año en Dakar (Senegal) el tercer encuentro.

Por su parte, la regidora gijonesa ha hecho referencia a la escasa representación de estas mujeres en instituciones a la privación de derechos. En este sentido, ha resaltado que la situación de la mujer africana es de las más preocupantes de todo el mundo.

Ha aludido, como ejemplo, a la práctica de la ablación, pero también a que más de 13 millones de mujeres africanas tiene Sida o son portadoras de VIH y a que 1 de cada 16 morirán durante el embarazo o el parto frente a la ratio europea, 1 de cada 30.000. Además, la mortalidad infantil en el continente africano es cinco veces mayor para las niñas que para los niños y solo existe menos de un 17 por ciento de mujeres en la representación parlamentaria.

Por contra, proporcionan el 80 por ciento de los alimentos, suponen el 90 por ciento de la economía informal y son el sustento para más del 40 por ciento de las familias. Es decir, que el motor económico en el continente africano son las mujeres, según ella.

Ha defendido, a este respecto, el que disfruten de libertad para decidir y ha aludido a los programas de apoyo institucionales, como los que desarrolla el Ayuntamiento de Gijón, algo que ha considerado "una obligación moral".