Geólogos apuntan a que el calor ha podido influir en la riada de Nepal, aunque aún hay que investigar las causas

El suceso ya deja cerca de 360 muertos y cientos de desaparecidos, incluidos cuatro españoles

Nuwakot, Nepal, a 27 de agosto de 2026.
Nuwakot, Nepal, a 27 de agosto de 2026. - Skanda Gautam/ZUMA Press Wire/dp / DPA
Europa Press Sociedad
Publicado: jueves, 27 agosto 2026 19:32

MADRID, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -

Expertos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y del Colegio Oficial de Geólogos han apuntado a la posibilidad de que las altas temperaturas hayan podido influir en las inundaciones que se produjeron este miércoles a causa de una fuerte crecida del río Bhotekoshi en Rasuwa, un distrito montañoso próximo a la frontera con Tíbet, en China, en un suceso que ya deja cerca de 360 muertos y cientos de desaparecidos, incluidos cuatro españoles.

El científico del IGME-CSIC Luis Carcavilla ha señalado que la zona en la que ha tenido lugar la riada está situada en el Himalaya, en la frontera entre Nepal y China. Si bien no es temporada alta en ese área del mundo, se trata de un lugar frecuentado por turistas al que acuden muchos peregrinos budistas para visitar el Monte Kailash.

Gracias a imágenes de satélite, se ha confirmado que lo ha provocado la riada ha sido el colapso de un glaciar desde unos 5.000 metros de altitud a un río situado a kilómetros aguas arriba del desastre. "En las imágenes de satélite no podemos calcular el volumen de momento, pero sería un bloque de unos casi 500 por 500 metros, o sea, medio kilómetro por medio kilómetro", ha apuntado en declaraciones a Europa Press.

A su juicio, la riada se puede haber visto intensificada porque los valles afectados están en la zona de cabecera, es decir, son relativamente estrechos, por lo que esa cantidad de lodo y sedimentos no se ha podido diseminar por los afluentes, sino que se ha mantenido muy concentrada. "Eso es lo que la ha hecho tremendamente destructiva, porque ha concentrado toda la energía en el cauce del río, arrasando todo lo que ha pillado", ha resumido.

Si bien Carcavilla ha indicado que la información sobre este suceso es, por el momento, muy preliminar, y que todavía es "pronto" para determinar totalmente las causas, el experto ha señalado que estos procesos de desprendimiento "no es que sean muy frecuentes pero tampoco son excepcionales" y que "no sorprenden demasiado en el contexto de cambio climático".

"Si el incremento a las temperaturas lo que provoca es que ese hielo se debilite, se adelgace e incluso que cada vez fluya más agua en el contacto entre el hielo y la roca que lo sujeta, pues es fácil que se acelere el desplazamiento del glaciar o incluso que se colapse y que se desprenda. Esto pasó también hace unos meses en Suiza, que también se llevó por delante un valle entero", ha indicado.

De acuerdo con el científico, "técnicamente" es posible predecir este tipo de sucesos, aunque "no dan muchas señales". Por esta parte, ha apuntado a que, de hecho, Nepal tiene identificados y monitorizados 21 glaciares como potencialmente peligrosos. Sin embargo, también tienen otros "cientos" de glaciares que pueden provocar sucesos como este que no están controlados.

"(Un colapso de un glaciar como el que ha tenido lugar en Nepal) se podría prevenir con cierta antelación, no mucha, pero con un poco de antelación, pero lo mejor al final es tener identificados cuáles son los glaciares más potencialmente peligrosos y monitorizarlos. Pero claro, cuando tienes tantísimos, es muy complicado", ha explicado.

Además, ha apuntado a que en este caso este desprendimiento se ha dado en zonas remotas en vías de desarrollo --"que no tienen los mismos medios que puede tener un país europeo"-- y que el colapso se ha producido kilómetros arriba de donde realmente ha tenido ugar la riada.

SE ANALIZARÁ SI SE PODRÍA HABER PREVENIDO

La vocal de la junta de gobierno del Colegio Oficial de Geólogos, Itziar Delgado, ha añadido que parece ser que 24 horas antes de que se produjera el desastre se detectaron temperaturas elevadas que podrían haber provocado el derretimiento de la nieve superficial del glaciar.

Después, ese agua se habría filtrado por las grietas que ya de por sí tienen los glaciales, y habría actuado como lubricante una vez alcanzado el fondo, es decir, el punto de contacto entre la roca y el hielo. "Puede haber favorecido la rotura de ese bloque, que es lo que al final ha caído, que es lo que parece que había provocado que los sismógrafos detecten un movimiento sísmico", ha señalado en declaraciones a Europa Press.

La experta ha señalado que establecer si se podía haber previsto o predicho es complicado dado que aún no se conocen las causas y además "a veces se concatenan circunstancias". Entre otras, ha apuntado a que China no comparte datos cartográficos, geológicos e hidrológicos ya que lo considera seguridad nacional. Además, ha destacado la falta de sistemas de alerta mutua y el hecho de que en la zona --en vías de desarrollo-- había personas establecidas cerca de los ríos.

"Cuando se sabe exactamente lo que ha pasado, pues se analizará también si se podía haber previsto", ha resumido.

Por otro lado, ha recalcado que los riesgos naturales existen y lo que hace falta es "más conocimiento geológico, más divulgación". "Que la gente sea consciente y también los poderes públicos, de que la geología salva vidas, de que hay que analizar mejor, hay que monitorizar geológicamente que estas áreas hay de mayor riesgo", ha incidido.

En la actualidad, ha explicado que hay herramientas de inteligencia artificial (IA) y de satélites que detectan pequeños movimientos y pueden alertar sobre estos desprendimientos, que son sucesos que ocurren en las zonas de alta montaña.

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