Greenpeace pide adaptar el sector agrario al cambio climático para frenar la escalada de precios de los alimentos. - GREENPEACE
MADRID 8 Sep. (EUROPA PRESS) -
Greenpeace ha pedido este martes un plan de adaptación al cambio climátivo en el sector agrario para frenar la escalada de precios de los alimentos a corto y medio plazo y asegurar la soberanía y la seguridad alimentaria. A juicio de los ecologistas, este plan debe ser "ambicioso", tiene que tener presupuestos "robustos" y debe implicar una coordinación entre Ministerios y Administraciones así como una gestión del agua "justa, social y sostenible".
Así se ha expresado en la víspera del Día Mundial de la Agricultura en la que también ha denunciado la "inacción" del Gobierno ante la constante subida del precio de los alimentos en España, que suma un encarecimiento de "un 35,3% en los últimos cinco años". A su juicio, las causas principales de esto son el impacto de la crisis climática en las cosechas y la alta dependencia que el modelo agrario convencional tiene de los combustibles fósiles.
"No hay mejor ejemplo de la relación entre inflación y cambio climático que lo ocurrido con el aceite de oliva. En 2022 y 2023 encadenamos sequías históricas con olas de calor en plena floración del olivar, lo que asestó un golpe demoledor a su producción. Entre 2021 y 2024 el precio del aceite de oliva, insignia de nuestra dieta mediterránea, casi se triplicó, obligando a los hogares a reducir su consumo o comprar otros aceites más baratos y de peor calidad", ha explicado la responsable de Agricultura de Greenpeace, Helena Moreno.
Por ello, la ONG ha reclamado además una reducción "drástica" de la cabaña ganadera en intensivo, principalmente del porcino, por su "alta dependencia" de cereales de producción nacional e importados y su "enorme" contribución a la crisis climática y del agua. Por otra parte, ha solicitado que se lleve a cabo una "reordenación" de la producción vegetal que priorice los cultivos destinados a la alimentación humana directa frente a los de la ganadería intensiva.
Para los ecologistas, España tendría que llevar a cabo una transición "acelerada y justa" hacia la agroecología, reduciendo la dependencia de insumos químicos, como los fertilizantes sintéticos, y combustibles fósiles. Además, debería mitigar y adaptar el sistema alimentario a la crisis climática actual. Por lo demás, han vuelto ha reclamar la implementación de un plan de abandono de los combustibles fósiles para 2040 y "cerrar el grifo" a las subvenciones a los combustibles fósiles.