Actualizado 08/01/2012 19:20 CET

Ingresado el empresario en huelga de hambre que llevará "hasta el final" su protesta por un "fraude" inmobiliario

SEVILLA, 8 Ene. (EUROPA PRESS) -

El empresario sevillano Rodrigo Rodríguez, gerente de Torreblanca Construcciones, ha manifestado que llevará "hasta el final" su huelga de hambre para difundir la "extorsión, estafa y el fraude" del que ha sido objeto por una empresa marroquí que le encargó la construcción de 415 viviendas protegidas en Tánger; una protesta que le ha llevado a ser ingresado en el Hospital Virgen de Valme de Sevilla después de llevar 51 días sin probar alimento.

Según ha explicado a Europa Press, Rodríguez acudió personalmente al centro hospitalario este miércoles dado su "deteriorado" estado de salud. Después de permanecer tres días en Observación, este sábado ha sido trasladado a planta, en la que recibe suero intravenoso pero continúa sin comer.

En este sentido, ha lamentado que "ningún partido político" se ha hecho eco de su demanda de realizar una auditoría en la Embajada de España en Marruecos para esclarecer el "fraude" al que fue sometido. Rodríguez asegura que la sede diplomática española en Marruecos hay "cajones llenos" de temas como el suyo, puesto que el país es "una orgía de corrupción". "Pero parece que no interesa investigarlo", ha aseverado.

No obstante, el empresario ha señalado que mantiene la "esperanza" de que "algún político honrado" se solidarice con su situación y defienda la realización de esta auditoría para que "cese la propaganda masiva que existe desde las administraciones para que los empresarios españoles inviertan en Marruecos".

SEÑALA UNA DEUDA DE CUATRO MILLONES DE EUROS

Con esta huelga de hambre, Rodríguez quiere dar a conocer su caso, ante lo que asegura que se le adeudan cuatro millones de euros "entre material, daños y perjuicios y cantidades adeudadas por la empresa marroquí".

Como se recordará, Rodríguez explicó que alcanzó un acuerdo con la empresa marroquí Addoha para construir 415 viviendas de VPO en Tánger, de forma que a inicios de 2010 se empezó la construcción de las obras. El empresario sevillano se quejó inicialmente de que "empezaron a pagar muy tarde", a lo que la sociedad marroquí les indicó que "la recuperación de la inversión se efectuaba después del cerramiento".

En ese punto, cuando llevaban un 85 por ciento de la obra, un directivo de la empresa marroquí les "ofreció dinero, entre 150.000 y 200.000 euros, mucho menos de lo que había invertido, con la condición de que nos marcháramos de la obra y volviéramos a España sin acabar el trabajo", algo a lo que se negó el empresario sevillano "pues no quería dejar a los proveedores sin pagar y quería acabar el trabajo".

"Decían que es su forma de trabajar, iniciar una obra, tenerla al 85 por ciento y abandonarla cuando empiezan a recuperar la inversión y obtienen beneficios", agregó.

En ese momento, según Rodrigo Rodríguez, "al negarnos nosotros a aceptar ese dinero, nos amenazaron mediante unos matones e incluso llegaron a agredir a uno de mis compañeros", ante lo que decidieron presentar una denuncia "de urgencia" y volver a España, de forma que "nos tuvimos que marchar de Marruecos en mayo de 2011".

"Es una extorsión con premio de consolación", según este empresario, quien además ha apuntado que tenía una cuenta en el banco marroquí Societé Générale donde hacia ingresos y emitía facturas, en que en los últimos meses "ha registrado una serie de transferencias que no he hecho y con cargo a esa cuenta se han firmado unos cheques que yo no he avalado ni rubricado", ante lo que sospecha que "alguien está falsificando mi firma, porque yo no voy allí desde hace muchos meses".