Actualizado 29/10/2009 21:37 CET

El juez autoriza el traslado de los 22 inmigrantes argelinos al Centro de Internamiento de Extranjeros de Valencia

Serán trasladados mañana por la tarde desde Palma en un avión fletado por el Ministerio de Interior

PALMA DE MALLORCA, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

El juez del Juzgado de Instrucción de Palma autorizó hoy el traslado al Centro de Internamiento de Extranjeros de Valencia de los 22 inmigrantes de origen argelino que llegaron ayer a Cala Pí (Mallorca) a bordo de una embarcación que habían robado en su país de origen, según informaron a Europa Press fuentes de la Delegación del Gobierno, que señalaron que el traslado se producirá a la tarde mediante un avión fletado por el Ministerio del Interior.

De esta forma, los 22 extranjeros dormirán de nuevo esta noche en los calabozos de la Jefatura Superior de Policía de Palma, mientras que mañana serán trasladados a Valencia, donde el cónsul de Argelia les visitará para comprobar que todos ellos proceden de este país del Norte de África, con el fin de proceder a su expulsión de España y devolución a Argelia, donde podrían ser juzgados por el robo de la embarcación.

De este modo, la Delegación del Gobierno señaló que, en principio, todos ellos son argelinos, a pesar de que dos habían declarado ser palestinos, uno marroquí, uno libio y uno iraquí. Asimismo, el fiscal de menores de Baleares resolvió esta tarde que el inmigrante que había declarado tener 16 años no es menor de edad.

Así lo informaron a Europa Press fuentes de la Delegación del Gobierno, que recordaron que suele ser habitual que los inmigrantes irregulares declaren ser menores de edad para evitar la expulsión a su país. Precisamente, el delegado, Ramón Socías, explicó esta mañana que si se hubiera confirmado que el inmigrante tenía menos de 18 años, el Consell de Mallorca se hubiera ocupado de su tutela, tal como ocurrió en una ocasión.

El fiscal de Menores tomó esta decisión, después de los análisis que ha llevado a cabo el Cuerpo Nacional de Policía para determinar la edad del inmigrante que se había declarado menor de edad, quien también señaló ser palestino, pese a que la patera procedía de Argelia. Socías señaló que los inmigrantes que llegan en situación irregular también suelen declarar una nacionalidad falsa para retrasar todo el proceso.

El delegado destacó que la detención de los argelinos se pudo llevar a cabo gracias a que las autoridades de Argelia avisaron a las de Baleares de que un grupo de unos quince argelinos habían robado un barco pesquero de localidad argelina de Dellys y que se dirigían con toda probabilidad a las costas del archipiélago o a Cartagena, por lo que la Guardia Civil puso en marcha un barco, de nombre Cervantes, para detectar la llegada.

Sin embargo, debido al tamaño reducido de la embarcación no fue posible el avistamiento, si bien los arrestos se produjeron después de que un vecino de Cala Pí avisara a la Guardia Civil de la presencia de inmigrantes en las calles del municipio. Habían alcanzado la costa a través de una barca neumática tras abandonar el pesquero en alta mar.

Socías apuntó que fue imposible detectar el barco pesquero debido a que pese a lo previsto aún no se han puesto en funcionamiento los radares fijos que deberán actuar para detectar todos los barcos que lleguen al suroeste de Mallorca, y que no han podido ser conectados debido a que el Departamento de Patrimonio del Consell de Mallorca ha impedido la colocación de uno de los radares en Cala Figuera, al considerar que afectaba a una construcción catalogada como elemento histórico.

Por ello, confió que antes de final de año estén todos operativos una vez se identifique una alternativa que permita colocar un radar cerca de Cala Figuera, un punto de la costa donde han llegado embarcaciones con inmigrantes procedentes del Magreb.

RUTA ESTABLECIDA ENTRE BALEARES Y ARGELIA

Por otra parte, pese a que la llegada de pateras a la costa de Baleares procedente de Argelia es "esporádica", el delegado admitió que "sí es continua", ya que arriba una cada tres o cuatro meses, lo que, a su juicio, se puede hablar "de una ruta establecida entre ambos puntos" para la llegada de la inmigración irregular.

Si bien puntualizó que no se trata de una ruta "regular". También precisó que no se trata de una ruta nueva ya que durante muchos años los contrabandistas mallorquines la utilizaron para abastecerse de productos con el fin de venderlo de estraperlo.