MADRID, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -
La presidenta de Médicos del Mundo, Teresa González, denunció las dificultades que están encontrando para desplegar sus equipos en el Líbano y mostró su preocupación ante el uso de "armas incendiarias del estilo del fósforo blanco en lugares habitados por población civil", algo prohibido por el Derecho Internacional.
En declaraciones a Europa Press Televisión, González destacó que los voluntarios tienen una "sensación de impunidad" respecto a las acciones de Israel. En este sentido, afirmó que "es muy duro tener el convencimiento de que no va a haber ninguna sanción internacional importante", a pesar de que se están produciendo violaciones del Derecho Internacional. "El horror se ha hecho cotidiano y eso es terrible", se lamentó.
González explicó que Médicos del Mundo ha desplegado en el Líbano tres equipos médicos para hacer frente a la emergencia humanitaria que atraviesa el país e insistió en las "mil y una dificultades con las que se están encontrando los equipos para poder acceder a la población".
Sin embargo, señaló que esta es "la primera ONG médica que ha llegado", porque desde el primer día que estalló el conflicto "identificó las necesidades" gracias a que "Médicos del Mundo Francia ya tenía un programa de desarrollo en el Líbano".
En referencia a las unidades desplazadas, la presidenta de la ONG afirmó que "rápidamente se movilizaron equipos de personal formados en emergencias". En la actualidad, Médicos del Mundo cuenta con dos equipos que "se están desplazando hacia el sur para evaluar las necesidades en Saïda" y por otro lado, "se ha montado una clínica para pacientes externos en Beirut".
En la zona es muy grande "el déficit de medicamentos", sobre todo en lo que a "enfermedades psiquiátricas e infecciosas" se refiere y por eso desde Médicos del Mundo se han enviado ya "cinco toneladas de fármacos desde Chipre y once toneladas desde Francia".
Además de las cifras que ha suministrado el propio Gobierno libanés, desde la Red Internacional de Médicos del Mundo se habla de "aproximadamente 190.000 personas desplazadas en los alrededores de Beirut y unas 350.000 en lo que es la zona norte". En el sur del país no tienen "una evaluación concreta del terreno", ya que es prácticamente imposible acceder a esta zona.