Actualizado 14/03/2009 22:02 CET

Miles de personas acuden a la manifestación de Barcelona contra la crisis

BARCELONA, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Miles de personas asistieron esta tarde a la manifestación por el centro de Barcelona en contra de la crisis y de que sean los trabajadores quienes más sufran sus consecuencias. Se reunieron sindicatos, más de cien entidades y representantes de diversos partidos catalanes.

A la convocatoria acudieron 12.000 personas, según cifras de la Guardia Urbana, y 50.000, según los organizadores.

La manifestación partió a las 17 horas de la Via Laietana junto a la plaza de la Catedral y acabó en Pla de Palau, donde se leyó un manifiesto que acusó a los gobiernos central y autonómico de haber promovido medidas "insuficientes, parciales, que llegan con retraso".

El texto, consensuado por CC.OO. y UGT, criticó que "muchas empresas están aprovechando la situación para desprenderse de las plantillas" y rechazó contundentemente "el intento de congelación o disminución salarial" y el "despido gratuito".

Además, reclamó la necesidad de un acuerdo de financiación que garantice que la Generalitat y las administraciones locales dispongan de los recursos necesarios "asociados a las competencias que tienen transferidas".

Entre los políticos que asistieron estaban José Zaragoza (PSC), Joan Ridao, Joan Tardà, Anna Simó (ERC), Joan Herrera, Raül Romeva (ICV), Jordi Miralles (EUiA) y Montserrat Candini (CiU).

Candini, portavoz adjunta de CiU en el Senado, subrayó la importancia de "arrimar el hombro" y lamentó que Montilla no se haya reunido hasta ahora con el presidente de CiU, Artur Mas.

Además, declaró que los funcionarios "que tienen asegurado su trabajo" deberían aceptar una congelación salarial, lo que sería "un ejercicio de corresponsabilidad".

El secretario general de ICV, Joan Herrera, y el coordinador general de EUiA, Jordi Miralles, se mostraron disconformes. El secretario general de ERC, Joan Ridao, evitó pronunciarse ya que, aseguró, es una medida que "en todo caso" se deberá debatir en un futuro.

Miralles pidió, además, la creación de una "banca pública" y consideró que el gobierno "está llevando a cabo medidas incomprensibles", como "la reducción del impuesto de patrimonio, que ha dejado de ingresar 1.700 millones de euros".

El secretario de Organización del PSC, José Zaragoza, declaró que la solución no pasa por despedir a trabajadores, sino en "políticas activas que protejan a los más débiles". Por ello, animó al Gobierno central a poner en marcha medidas "más sociales para esta crisis tan dura".

Ridao reclamó que la crisis, "financiera e inmobiliaria", no sirva para recortar personal. Declaró que la concentración debe servir como "prevención" para evitar "recortes sociales y de derechos de los trabajadores".

El secretario general de CC.OO. de Catalunya, Joan Carles Gallego, pidió a la Generalitat "que no se deje embaucar por los cantos de sirena de los empresarios" y criticó con dureza la voluntad de "abaratar el despido".

El secretario general de UGT de Catalunya, Josep Maria Àlvarez, resaltó que la cita sirvió para "colectivizar el problema" y "servir de apoyo para los que lo están pasando mal", pedir medidas integradas "en Catalunya y Madrid" y posicionarse en contra de las congelaciones salariales "públicas y privadas".

Junto al lema de la pancarta inicial --'Plantemos cara a la crisis'--, los eslóganes más repetidos fueron 'En la construcción, trabajo digno', 'Sin industria, no hay futuro' y 'Lucha, ahora más que nunca'.