Archivo - La ministra de Sanidad, Mónica García, durante la presentación del estudio sobre ‘Cesación tabáquica, un reto sanitario y social’, en el Ministerio de Sanidad, a 19 de junio de 2026, en Madrid (España). El estudio, elaborado conjuntamente por el - A. Pérez Meca - Europa Press - Archivo
MADRID 16 Ago. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha condenado la "expulsión" este sábado de los periodistas de medios públicos que permanecían en la localidad marroquí de Castillejos para informar sobre los movimientos de migrantes que intentaban cruzar a Ceuta.
En una rueda de prensa desde la ciudad autónoma, García ha expresado su solidaridad con los periodistas, lamentando que no se deje "informar a los profesionales de la información". "Nos parece que es absolutamente condenable", ha reiterado.
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) también ha condenado la expulsión de los equipos de RTVE y EFE que informaban en la frontera y ha exigido a Marruecos que permita a los medios públicos españoles seguir informando desde la zona.
EL GOBIERNO "DEFIENDE" LA LIBERTAD DE PRENSA "EN TODO EL MUNDO"
El Gobierno defendió este sábado que "la libertad de prensa" se protege "en todo momento y en todas las partes del mundo" y ha señalado que está en contacto con las autoridades marroquíes tras la expulsión de un equipo de periodistas.
Fuentes de Moncloa indicaron que la Embajada de España en Rabat "está en contacto permanente con los periodistas afectados y con las autoridades marroquíes" y que se está "buscando una solución" al incidente.
La respuesta del Ejecutivo llegó después de que la Corporación de Radio y Televisión Española (RTVE) manifestara su "más enérgico rechazo" ante la decisión de las autoridades marroquíes de obligar a abandonar Castillejos al equipo de informativos que se encontraba en la zona realizando una cobertura sobre los movimientos y la situación social en el entorno de la frontera con Ceuta.
Según explicó la Corporación pública, la orden se comunicó de forma verbal bajo el único argumento de "cumplir instrucciones" y se ejecutó "sin ninguna explicación formal".
El presidente de RTVE, José Pablo López, calificó lo ocurrido de "obstáculo de enorme gravedad a la libertad de prensa y al derecho a la información" y exigió a las autoridades marroquíes "plenas garantías y el máximo respeto" para que los periodistas puedan ejercer su oficio "en libertad" en el entorno fronterizo.
Por su parte, el medio marroquí 'Hespress' ha señalado este sábado, citando fuentes propias, que el incidente se enmarca en "un contexto diferente" al expuesto por RTVE y ha sostenido que se trató de una "medida recíproca" después de que un equipo periodístico del canal marroquí 2M no fuera autorizado a entrar en Ceuta para cubrir la actualidad en la ciudad autónoma.