NUEVA ORLEANS, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
La ciudad de Nueva Orleans, un año después del huracán Katrina, está intentando reconquistar el mercado turístico que, según las autoridades locales, "parece no haberse enterado" de que la zona está ya recuperada. En este sentido, las autoridades prevén que la temporada de verano, habitualmente baja, será más complicada de lo normal.
El gerente general del Holiday Inn en el Barrio Francés y presidente de la Asociación de Hoteles y Alojamientos en el Gran Nueva Orleans, Darrius Gray, mostraba su preocupación ante un verano "más lento que lo habitual", para el cual "en estos momentos" el sector se está preparando.
En la actualidad, la mayoría de los restaurantes están abiertos, el carnaval y el festival de jazz se desarrollan como siempre, y la ciudad está reanudando su presencia deportiva nacional centrada en el Superdome de Louisiana y la Arena de Nueva Orleans.
Además, la zona metropolitana de Nueva Orleans cuenta ya con casi 28.000 habitaciones de hotel, unas 10.000 menos que antes de Katrina, y otras 1.150 estarán habilitadas en otoño con la inauguración de un hotel en el casino del centro y la reapertura del Ritz Carlton y el Iberville Suites. "Estamos listos para funcionar", aseguró Gray que apuntó que necesitan "demostrar a la gente" que pueden acomodar a "todo tipo y tamaño de grupos".
Por otra parte, el negocio de las convenciones --que antes aportaba a la ciudad unos 9.600 millones de dólares (7.492 millones de euros) anuales--, "resucitó" a finales de junio cuando la Asociación Estadounidense de Bibliotecarios llevó a Nueva Orleans a 18.000 delegados. No obstante, la próxima convención no tendrá lugar hasta dentro de algunos meses.
En lo referente al transporte, el aeropuerto internacional Louis Armstrong ha alcanzado los 107 vuelos diarios --en comparación con los 166 que se operaban antes de Katrina-- y está previsto un crecimiento hasta los 111 a mediados de septiembre. Asimismo, el puerto de Nueva Orleans, que era sede de cuatro barcos de crucero antes del huracán, será ahora sede de tres cruceros que realizarán viajes al Caribe Occidental y en septiembre inaugurará una nueva terminal, valorada en 37 millones de dólares (28 millones de euros), que permitirá el manejo de dos barcos crucero grandes a la vez.
A este respecto, el portavoz del puerto de Nueva Orleans, Chris Bonura, destacó que en 2004 unos 734.000 pasajeros de cruceros embarcaron y desembarcaron en el puerto. El puerto de cruceros de Nueva Orleans era el "de mayor crecimiento antes de la tormenta" recalcó Bonura, que deseó "volver a esa etapa".