Publicado 10/02/2021 11:45CET

La Nunciatura confirma que envió a la Secretaría de Estado del Vaticano la queja de los guardias civiles de APROGC

El Nuncio Apostólico de Su Santidad en España.
El Nuncio Apostólico de Su Santidad en España. - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo

MADRID, 10 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Nunciatura Apostólica en España ha confirmado que la carta de la Asociación Profesional de la Guardia Civil (APROGC) dirigida al Papa Francisco expresando su queja por la "connivencia" de algunos sacerdotes de la Iglesia vasca con ETA, fue remitida a la Secretaría de Estado del Vaticano, "el oficio competente en la materia", como es su "praxis" general.

Es "praxis normativa y general" de la Nunciatura, transmitir a los oficios competentes de la Curia Romana, "principalmente a la Secretaría de Estado" del Vaticano, "todas las correspondencias que llegan en su oficio y que están dirigidas al Santo Padre, de las más importantes hasta a las más sencillas peticiones de oración", según ha informado a Europa Press la Nunciatura Apostólica.

Además, ha precisado que junto al documento de la APROGC, se han transmitido asimismo los textos de la Diócesis de Bilbao, documentos públicos y disponibles en el sito web de la Diócesis, referentes al caso.

Desde la Nunciatura, precisan que, "como es también normal en todas las partes, el Nuncio acoge, como puede y si su programa permite, las peticiones para reuniones en la Nunciatura, como la de la APROGC".

El nuncio en España, Bernardito Auza, recibió el pasado lunes a la presidenta de la asociación de guardias civiles APROGC, Begoña Uña Cantalapiedra, después de que enviaran una carta expresando su queja por la "connivencia" de algunos sacerdotes de la Iglesia vasca con ETA.

En concreto, APROGC se refiere a declaraciones como la que había realizado en una serie documental de televisión el párroco de Lemoa (Vizcaya). La asociación sostiene que este sacerdote "justificaba a la banda terrorista relativizando sus atentados" y pide al Papa que muestre en este caso que es "inflexible contra actitudes impropias del personal de la Iglesia".