Las nutrias europeas tienen un carácter más social que territorial, según un nuevo estudio experimental con excrementos. - MNCN-CSIC
MADRID, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -
Las nutrias europeas (Lutra lutra) son capaces de detectar en menos de 24 horas la presencia de un posible intruso en su territorio a partir del olor de las heces de marcaje de otros ejemplares, según una investigación liderada por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC).
El comportamiento de los ejemplares estudiados apunta a que la especie es más social que territorial, es decir, que da más importancia a la búsqueda de interacción que al marcaje de su territorio, un dato "importante" de cara a gestionar la conservación de una especie.
El estudio, desarrollado entre septiembre de 2024 y junio de 2025, se basa en 217 registros de vídeo obtenidos en 26 enclaves de 17 ríos de Asturias y León. De acuerdo con el MNCN, constituye la primera vez que se comprueba la reacción intensa de las nutrias cuando detectan la presencia de otro individuo en su territorio.
Para llevarlo a cabo, los científicos añadieron o retiraron muestras de excrementos de otras nutrias en el territorio de ejemplares cuya actividad ya se controlaba. A partir de las capturas de las cámaras de trampeo, compararon tres situaciones: una fase de control, la eliminación de los excrementos presentes y la incorporación de excrementos de una nutria foránea.
Según cuentan, la introducción de olor extraño provocó una respuesta "inmediata y pronunciada". De hecho, el investigador del MNCN Vincenzo Penteriani ha apuntado a que "en la mayoría de casos" los animales reaccionaron durante las primeras 24 horas. "(Esto) indica que patrullan sus zonas de marcaje prácticamente cada día", ha apuntado.
En casi seis de cada diez casos (un 58%), las nutrias se centraron en olfatear y evaluar el nuevo estímulo químico. De acuerdo con los expertos, esto significa que las nutrias priorizaron la posible interacción con otro individuo frente a la agresividad o el marcaje propios de una especie territorial.
"El hecho de que predomine la exploración olfativa en lugar del sobre-marcaje sugiere una estrategia flexible y de bajo coste. Antes de gastar energía en actos marcadamente territoriales, la nutria recopila información sobre el intruso: quién ha pasado por allí y si es una posible pareja", ha explicado la investigadora del Instituto Mixto de Investigación en Biodiversidad (IMIB-CSIC) María del Mar Delgado.
En los casos en los que se eliminaron completamente los excrementos presentes, los científicos no identificaron modificaciones en el comportamiento de las nutrias con respecto a la fase de control. A su juicio, esto sugiere que la simple ausencia temporal de un olor conocido no contiene información social relevante.
"La desaparición de los olores, algo que sucede habitualmente tras lluvias o crecidas, no parece preocupar a las nutrias, pero la aparición de un olor nuevo y reconocible sí tiene un valor social inmediato", ha añadido Penteriani.
El MNCN afirma que las conclusiones de este trabajo pueden ayudar a mejorar la gestión de poblaciones de nutrias ya permiten interpretar los patrones de marcaje y mejorar el diseño de los programas de seguimiento. "Este conocimiento es crucial para interpretar correctamente los datos de campo y para comprender cómo las nutrias organizan su espacio, especialmente en un contexto de recuperación demográfica y mayor solapamiento entre individuos", ha subrayado Delgado.