Los obispos alemanes pedirán autorización a Roma para que mujeres y hombres laicos den sermones en las misas

Würzburg - sede de la asamblea plenaria de primavera de los obispos.
Würzburg - sede de la asamblea plenaria de primavera de los obispos. - VATICAN NEWS.
Europa Press Sociedad
Actualizado: viernes, 27 febrero 2026 17:02

   MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Los obispos alemanes pedirán permiso al Vaticano para que mujeres y nombres no ordenados puedan leer los sermones en las celebraciones eucarísticas. Se trataría de hombres y mujeres laicas cualificadas designados por sus respectivos obispos.

    Así lo ha confirmado el recientemente elegido presidente de los obispos germanos, Heiner Wilmer, tras la asamblea plenaria de primavera de la Conferencia Episcopal que se ha celebrado en la ciudad de Würzburg, según información de VaticanNews recogida por Europa Press.

    "Hemos acordado que plantearé esto en mi próxima visita a Roma, lo explicaré en las conversaciones que se celebren allí y lo defenderé", ha segurado Wilmer. Actualmente, la predicación de "ministros no ordenados" es posible en otras formas de culto, como los servicios de la Palabra.

   Durante su asamblea plenaria, los 56 miembros han estado debatiendo temas como la continuación de las reformas y el papel de la mujer, el diálogo entre el cristianismo y el islam, la gestión de los abusos sexuales y cuestiones de cohesión social.

   Wilmer ha sustituido al obispo Georg Bätzing, que anunció el pasado mes de enero que renunciaba a ser reelegido en la Asamblea Plenaria de Primavera.

CAMINO SINODAL ALEMÁN

   Bajo el mandato de Bätzing se avanzó en el camino sinodal alemán que empezó a andar en 2019, antes de la convocatoria mundial del Sínodo convocada en 2021 por el Papa Francisco, planteado como un proceso en el que laicos y religiosos germanos, también obispos, debatían propuestas de cambio en la Iglesia católica, algunas polémicas, como repensar la moral sexual sobre la homosexualidad o el sacerdocio femenino.

   Este afán de reforma nació a partir del informe de 2018 que sacaba a la luz 3.677 casos de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia a menores en los últimos 70 años. Según datos de la Conferencia Episcopal de Alemania en 2021, un total de 359.388 personas abandonaron la Iglesia Católica, batiendo así el récord de 2019, cuando hubo 273.000 decidieron dejarla.

   Más allá de Alemania, el camino sinodal alemán ha sido motivo de fricciones continuas entre el Vaticano y los prelados alemanes. La Santa Sede ha intervenido en varias ocasiones en el proceso y, de hecho, comenzaron un diálogo en 2022 con la visita de ad limina de los obispos alemanes, que continuó con encuentros en julio de 2023 y marzo de 2024.

   Por ejemplo, en marzo de 2023, el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Pietro Parolin, advirtió de que el Camino Sinodal Alemán estaba adoptando decisiones "que no encajan con lo que es la doctrina actual de la Iglesia", después de que este proceso de la Iglesia germana aprobase por amplia mayoría la bendición de parejas del mismo sexo a partir de marzo de 2026.

   Asimismo, en noviembre de 2023, el Papa Francisco expresó su preocupación por el camino sinodal alemán, en concreto, por los "ya numerosos pasos concretos" con los que "grandes porciones" de la Iglesia alemana "amenazan con alejarse cada vez más del camino común de la Iglesia universal". Así lo indicó en una carta en respuesta a las "preocupaciones" expresadas por cuatro mujeres, teólogas y filósofas.

   El 22 de marzo de 2024, la Santa Sede y la Iglesia alemana acordaron que esta comunicaría a Roma los pasos de dicho camino "en conformidad con la eclesiología del Concilio Vaticano II, las disposiciones del Derecho Canónico y los frutos del Sínodo de la Iglesia universal que presenten a la Santa Sede para la aprobación".

   En junio de ese mismo año, el Vaticano y la Iglesia alemana acordaron diseñar juntos un proyecto para constituir un organismo sinodal --conformado también por laicos-- acorde al derecho canónico que someterá sus decisiones al Vaticano y estará jerárquicamente por debajo de la Conferencia Epsicopal alemana.

   La intención del Camino Sinodal era crear en 2026 un Consejo Sinodal que tuviera una autoridad análoga a la de la jerarquía eclesial pero desde el Vaticano advirtieron de que la constitución de un órgano de decisión paralelo al de la jerarquía episcopal de ese país "no está previsto por el derecho canónico vigente y, por tanto, una resolución de la Conferencia Episcopal Alemana en este sentido sería inválida".

WILMER DEFIENDE A LAS VÍCTIMAS DE ABUSOS

   Así, la investigación de los abusos sexuales en la Iglesia Católica estuvieron precisamente el origen del Camino Sinodal y fue otro de los aspectos que se abordaron en la asamblea plenaria de los obispos. Tras su clausura, el presidente de la Conferencia Episcopal ha destacado el papel de las víctimas. "Sus voces tienen peso; cada paso en el proceso de abordar los abusos cobra profundidad y veracidad gracias a su testimonio", ha indicado Wilmer.

   También ha defendido la continuidad del Fondo para el Abuso Sexual y ha recordado que el gobierno federal se comprometió a preservarlo en el acuerdo de coalición. Las víctimas pueden solicitar asistencia a través de dicho fondo que se estableció en el año 2013. Para muchas, el fondo representa "la única manera de recibir algún tipo de reconocimiento y apoyo estatal", ha indicado Wilmer.

   Respecto a las investigaciones, el obispo de Hildesheim ha explicado la existencia comisiones de investigación independientes en las 27 diócesis alemanas, así como dos comisiones interdiocesanas.

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