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Juan Antonio Martínez Camino - EUROPA PRESS
MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -
El portavoz y secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan Antonio Martínez Camino, ha señalado que una legislación "justa" debe tener en cuenta algunos criterios fundamentales en materia laboral como promover un trabajo "decente", que no discrimine y que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación.
Preguntado por la reforma laboral anunciada por el Gobierno, Martínez Camino, ha afirmado que "no hay una opinión como tal de la Conferencia Episcopal", aunque ha señalado que en una sociedad civilizada, es necesario recordar algunos rasgos que se recogen en la encíclica del Papa Benedicto XVI 'Caritas in Veritate', a su vez reproducidas en el documento fruto de la Asamblea Plenaria de los obispos españoles de noviembre de 2009.
En la encíclica, el Papa recuerda que un Gobierno ha de prever las condiciones para un trabajo "decente", que sea "expresión esencial de la dignidad de todo hombre y mujer", libremente elegido, que haga que los trabajadores sean respetados "evitando toda discriminación", que permita satisfacer las necesidades de las familias, que consienta a los trabajadores "organizarse libremente y hacer oír su voz" y que asegure "una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación", entre otros.
En esta línea, Martínez Camino ha remarcado que el trabajo "no es una mercancía más" porque detrás de él, según ha recordado, está la persona. Por ello, ha insistido en que una legislación "justa" tiene que tener en cuenta estos aspectos.
"Ahora bien, el legislador tiene que apañárselas y en principio hay que conceder la confianza a que todos los legisladores desean que nadie en un país esté sin trabajo o tenga un mal trabajo porque eso es negativo para el bien común. Hasta qué punto esta reforma lo va a conseguir, es sobre lo que no puedo pronunciarme", ha precisado.
DERECHO A LA VIDA
Sobre otros temas de actualidad como la reforma de la Ley del Aborto, el portavoz ha evitado hacer una valoración y únicamente ha recordado que, en cuanto al fondo de la cuestión, la defensa del derecho a la vida en todos los niveles, también a nivel legal y penal cuando sea necesario, todo el mundo sabe la postura de la Iglesia".
"La Iglesia no es un actor de la vida política más, a pesar de que tenemos que hablar de cuestiones morales que tienen implicaciones políticas o de cuestiones políticas que tienen implicaciones morales", ha aclarado.