La OCU denuncia la "facilidad" con la que los menores acceden a locales de apuestas y alerta del riesgo

Publicado 10/12/2018 14:51:15CET

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha denunciado la "facilidad" con las que los menores acceden a locales de apuestas y ha alertado del riesgo que ello supone, tras realizar un estudio que pone de manifiesto que "en numerosas ocasiones, los menores pueden entrar en los locales de juego e incluso apostar sin ningún impedimento".

Según ha informado este lunes 10 de diciembre la organización, a través de esta investigación, dos adolescentes (uno menor de edad y otro de 18 años), visitaron 36 locales de Barcelona, Bilbao, Madrid, Sevilla, Valencia y Zaragoza (seis en cada ciudad), y en 15 de estos, los menores pudieron acceder sin ningún impedimento, mientras que en seis pudieron apostar.

La OCU ha señalado que, de todas las ciudades visitadas, Madrid y Zaragoza fueron donde más trabas encontraron ya que pudieron acceder a un único local en cada una de estas ciudades. En el lado opuesto, en Valencia y Bilbao, los dos adolescentes entraron en la mayoría de los locales, y consiguieron apostar en tres de seis en el caso de Bilbao y en dos de seis en Valencia.

Por otra parte, la OCU ha realizado la prueba en 27 páginas de apuestas 'online'. En todos los casos, las plataformas digitales exigieron los datos personales para registrarse y el Sistema de Verificación de Identidad basado en datos del Ministerio del Interior, impidió el acceso.

Además, en cuatro webs (Bwin, Bet365, Codere y Luckia) tampoco fue posible acceder con una identidad falsa. "Sí es posible burlar los controles usando la identidad de otra persona mayor de edad, algo que resulta relativamente fácil de conseguir para cualquier menor", ha advertido la OCU.

Por otro lado, OCU ha comprobado que al realizar una primera búsqueda en buscadores relacionada con fútbol, una de cada cuatro veces aparece publicidad de apuestas; y si se accede a una web deportiva, este tipo de publicidad aparece en el 66% de los casos.

"Este tipo de publicidad suele estar protagonizada por ídolos del deporte o famosos, lo que la hace aún más atractiva para los jóvenes", ha alertado la organización, para después añadir que "la combinación de la publicidad y de que los jóvenes tengan la posibilidad de jugar a su alcance, hacen que estos se sientan más atraídos hacia el juego, algo especialmente peligroso entre los menores ya que, iniciarse pronto en las apuestas aumenta el riesgo de desarrollar este tipo de adicción".

A juicio de la OCU, entrar en un salón de juegos o apostar "de vez en cuando no supone desarrollar un trastorno por juego, pero el riesgo de que eso acabe en una adicción al juego es real". "Cuanto más accesible esté el juego y más expuesta se encuentre la persona, mayor es el riesgo de que desarrolle una adicción", ha subrayado.

En este sentido, organización recomienda estar "atento a los signos de alarma": el jugador apuesta cada vez más dinero; está irritado si no juega; su mente está ocupada con las apuestas o pensando cómo conseguir dinero; acude a los demás para que le proporcionen dinero para jugar; apuesta cuando se siente ansioso o deprimido, para dejar de sentirse así; o después de perder, vuelve para "recuperar", piensa que volverá a ganar.

Otro de los signos a detectar es su miente para ocultar su grado de implicación con el juego; si ha arriesgado alguna relación importante, un empleo o carrera por el juego; o si hace esfuerzos por dejar de jugar, sin conseguirlo.

La OCU apuesta por prohibir la publicidad con medidas similares a las adoptadas contra el tabaco (como ya se está haciendo en Italia); limitar la proliferación de salones, por ejemplo, exigiendo un mínimo de distancia entre ellos para evitar que proliferen; y dificultar el acceso a los salones.

Finalmente, quiere impedir que se abran cerca de centros educativos; que se exijan unos controles de acceso donde sea imprescindible probar la edad y no estar en la lista de autoprohibidos; máquinas que pidan DNI; y emprender campañas de concienciación, dirigidas a padres, profesores y escolares.