Informe de la OCDE - OCDE
MADRID 21 May. (EUROPA PRESS) -
Los países desarrollados han superado el objetivo de financiación climática de 100.000 millones de dólares por tercer año consecutivo, según nuevos datos de la OCDE. Una cifra que sigue siendo considerada insuficiente para las organizaciones conservacionistas.
Los datos revelan que la financiación climática ha seguido creciendo: los países desarrollados proporcionaron y movilizaron 132.800 millones de dólares en financiación climática para los países en desarrollo en 2023 y 136.700 millones de dólares en 2024.
El último informe, Financiación climática proporcionada y movilizada por los países desarrollados entre 2013 y 2024, muestra que el objetivo de 100.000 millones de dólares -que ya se superó en 2022 con 115.900 millones de dólares- se volvió a superar tanto en 2023 como en 2024 por un margen cada vez mayor.
Desde 2015, la OCDE ha realizado un seguimiento del progreso hacia el objetivo acordado en el marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en 2009 de movilizar 100.000 millones de dólares estadounidenses al año para 2020 con el fin de ayudar a los países en desarrollo a mitigar y adaptarse al cambio climático, objetivo que posteriormente se prorrogó hasta 2025.
La financiación para la mitigación ha seguido representando la mayor parte de la financiación climática destinada a los países en desarrollo, con casi dos tercios del total.
La financiación privada movilizada -principalmente a través de la inversión directa en empresas, garantías y préstamos sindicados- ha continuado su trayectoria ascendente, alcanzando los 30.500 millones de dólares en 2024.
Esto representa el mayor crecimiento anual desde 2016, con un aumento de 7.600 millones de dólares (33%), frente al crecimiento más moderado de 1.000 millones de dólares (5%) registrado en 2023. Este crecimiento fue impulsado principalmente por los bancos multilaterales de desarrollo (BMD) y sigue siendo un componente clave de los esfuerzos para ampliar la financiación climática para los países en desarrollo.
La financiación para la adaptación, que ayuda a los países en desarrollo a fortalecer su resiliencia ante los impactos del cambio climático, ha seguido creciendo, aunque a un ritmo más lento.
El informe muestra que la financiación para la adaptación representó una cuarta parte del total tanto en 2023 como en 2024, una disminución con respecto al máximo de un tercio alcanzado en 2020.
Para duplicar la financiación para la adaptación en 2025 en comparación con los niveles de 2019, tal como se establece en el Pacto Climático de Glasgow de 2021, será necesario que la financiación para la adaptación proporcionada por los países desarrollados haya aumentado en más de 5.000 millones de dólares en 2025.
La financiación climática siguió concentrándose en los países de renta media, mientras que el apoyo a los países de renta baja disminuyó a 8.400 millones de dólares en 2023 y se recuperó solo parcialmente hasta los 9.600 millones de dólares en 2024, manteniéndose por debajo de su máximo de 11.100 millones de dólares en 2022.
La OCDE seguirá supervisando el logro del objetivo de 100.000 millones de dólares hasta 2025 y tiene previsto publicar un informe final en 2027.
ORGANIZACIONES RECLAMAN UNA FINANCIACIÓN MÁS AMBICIOSA
En respuesta al informe de la OCDE, la directora ejecutiva de Climate Action Network International, Tasneem Essop, ha señalado que, aunque las últimas cifras de la OCDE muestran que los países desarrollados superan el objetivo de 100.000 millones de dólares -alcanzando los 136.700 millones de dólares en 2024-, esta cifra "revela una peligrosa historia de trucos contables, vías de escape para los donantes y una ventana de oportunidad que se cierra rápidamente para la justicia climática".
En la misma línea, el coordinador nacional de Climate Action Network Zimbabwe, Wellington Madumira, ha advertido de que "las últimas cifras de la OCDE sobre financiación climática pueden indicar avances sobre el papel, pero para millones de africanos que viven en primera línea de la crisis climática, la realidad sigue siendo de promesas incumplidas y profunda injusticia".
Sehr Raheja, Oficial de Programa de Cambio Climático y Economía Verde del Centro para la Ciencia y el Medio Ambiente (India), también ha declarado que, aunque informe muestra que los países desarrollados superaron la meta de 100.000 millones de dólares por tercer año consecutivo, "el objetivo se alcanzó con dos años de retraso y sigue siendo modesto en comparación con la nueva meta de 300.000 millones de dólares del NCQG y la ambiciosa meta de 1,3 billones de dólares".
Al respecto, Gaïa Febvre, responsable de política internacional de Réseau Action Climat, ha destcado que "las cifras pueden sugerir progreso, pero la realidad es mucho más preocupante". "Una gran parte de la financiación climática sigue adoptando la forma de préstamos que agravan la carga de la deuda de los países más vulnerables, mientras que la adaptación sigue estando estructuralmente subfinanciada a pesar de la urgencia de los impactos climáticos que ya se están manifestando", ha avisado.
Asimismo, Sven Harmeling, responsable de Clima de CAN Europe, ha recalcado que "es urgente un mayor aumento de la financiación climática para apoyar a los países y comunidades del Sur Global en la lucha contra la crisis climática".
"Si bien el informe de la OCDE sugiere avances en la financiación climática, las cifras aún no cuadran para los países que se encuentran en la primera línea de la crisis climática", ha manifestado por su parte Marlene Achoki, responsable de políticas y promoción de justicia climática global en CARE International.
Por último, Teresa Anderson, responsable global de Justicia Climática de ActionAid International, ha aseverado que "este informe está lleno de engaños". En su opinión, la OCDE está proporcionando "muy poco dinero real a los países que se encuentran en la primera línea de la crisis climática, pero intenta inflar sus cifras incluyendo préstamos en sus datos".