Imagen del Papa León XIV durante la asamblea sacerdotal 'Convivium'. - ARCHIDIÓCESIS DE MADRID
MADRID 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Papa León XIV ha advertido este lunes a los sacerdotes de Madrid que "no es momento de repliegue ni de resignación" en un contexto de "secularización" y creciente polarización en el discurso público" en el que también "muchas personas" vuelven a "abrirse a una búsqueda" de Dios.
Así lo ha indicado en una carta al presbiterio de la Arquidiócesis de Madrid con motivo de la asamblea sacerdotal 'Convivium', que reúne desde este lunes 9 de febrero hasta este martes 10 de febrero a 1.200 participantes.
"Constatamos que muchas personas comienzan a abrirse a una búsqueda más honesta y auténtica, una búsqueda que, acompañada con paciencia y respeto, las está conduciendo de nuevo al encuentro con Cristo. Esto nos recuerda que para el sacerdote no es momento de repliegue ni de resignación, sino de presencia fiel y de disponibilidad generosa", señala el Pontífice en su mensaje, difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
En todo caso, advierte de que en muchos ambientes se constatan "procesos avanzados de secularización, una creciente polarización en el discurso público y la tendencia a reducir la complejidad de la persona humana, interpretándola desde ideologías o categorías parciales e insuficientes".
En este marco, avisa de que "la fe corre el riesgo de ser instrumentalizada, banalizada o relegada al ámbito de lo irrelevante, mientras se afianzan formas de convivencia que prescinden de toda referencia trascendente".
A ello se suma, según añade, "un cambio cultural profundo que no puede ignorarse: la progresiva desaparición de referencias comunes". "El Evangelio no se encuentra sólo con la indiferencia, sino con un horizonte cultural distinto, en el que las palabras ya no significan lo mismo y donde el primer anuncio no puede darse por supuesto", apunta.
Si bien, señala que las propuestas dominantes, junto con determinadas "lecturas hermenéuticas y filosóficas con las que se ha querido interpretar el destino del hombre, lejos de ofrecer una respuesta suficiente, han dejado con frecuencia una mayor sensación de hartazgo y vacío".
Ante esta situación, el Papa indica que "Madrid" y "la Iglesia entera" no necesita "hombres definidos por la multiplicación de tareas o por la presión de los resultados" sino "varones configurados con Cristo, capaces de sostener su ministerio desde una relación viva con Él, nutrida por la Eucaristía y expresada en una caridad pastoral marcada por el don sincero de sí".
En cuanto a las características que deben definir a un sacerdote, el Pontífice ha explicado que el sacerdote "no vive para exhibirse, pero tampoco para esconderse" y que "su vida está llamada a ser visible, coherente y reconocible, aun cuando no siempre sea comprendida".
También ha defendido "el celibato, la pobreza y la obediencia, no como negación de la vida, sino como la forma concreta que permite al sacerdote pertenecer enteramente a Dios sin dejar de caminar entre los hombres".