Actualizado 29/07/2013 00:58

El Papa alerta del clericalismo que tienta a la Iglesia

Papa Francisco
REUTERS

Pide a los obispos que sean austeros, que no tengan ambición y amen la pobreza

RÍO DE JANEIRO (BRASIL), 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Papa Francisco ha advertido de algunos aspectos que "tientan" a la Iglesia como la "ideologización" del mensaje evangélico, es decir, buscar una hermenéutica de interpretación evangélica fuera del mensaje del Evangelio, o del funcionalismo que convierte la Iglesia en una ONG y del clericalismo, en su discurso al Comité de Coordinación del Consejo Episcopal de Latinoamérica (CELAM).

Entre las formas de ideologización, ha enumerado "el reduccionismo socializante" que abarca desde el liberalismo de mercado hasta la categorización marxista; la "ideologización psicológica" -una hermenéutica elitista que se centra en el autoconocimiento y suele darse en retiros espirituales--; la propuesta gnóstica -que suele darse en grupos de élites con una propuesta de espiritualidad superior, bastante desencarnada--; y la propuesta pelagiana, que aparece bajo la forma del restauracionismo.

En cuanto al funcionalismo, el Pontífice ha destacado que su acción en la Iglesia es "paralizante" pues "reduce la realidad de la Iglesia a la estructura de una ONG" en la que aquello que vale es "el resultado constatable y las estadísticas". "De aquí -ha advertido-- se va a todas las modalidades empresariales de Iglesia".

Además, ha añadido que otra tentación "muy actual" en Latinoamérica es "el clericalismo" y ha destacado que, en la mayoría de los casos, se trata de "una complicidad pecadora: el cura clericaliza y el laico le pide por favor que lo clericalice". El fenómeno del clericalismo, según ha explicado, explica "la falta de adultez y de cristiana libertad en buena parte del laicado latinoamericano".

OBISPOS AUSTEROS, NO AMBICIOSOS

El Papa Francisco ha recordado a los obispos que deben ser, sobre todo hombres "que amen la pobreza" interior y exterior, "austeros", que no tengan "psicología de príncipes", que no sean "ambiciosos" y que sean "esposos de una Iglesia sin estar a la expectativa de otra". En esta línea, ha alertado de que están -y se ha incluido a él mismo-- "un poquito retrasados en lo que a Conversión Pastoral se refiere".

También se ha referido a la reforma de las estructuras eclesiales y ha subrayado que "lo que hace caer las estructuras caducas, lo que lleva a cambiar los corazones de los cristianos, es precisamente la misionariedad".

Además, ha invitado a los obispos a hacerse una serie de preguntas: "¿Procuramos que nuestro trabajo y el de nuestros Presbíteros sea más pastoral que administrativo? ¿Quién es el principal beneficiario de la labor eclesial, la Iglesia como organización o el Pueblo de Dios en su totalidad?". A estas cuestiones ha añadido la de si es un criterio habitual el discernimiento pastoral, sirviéndose de los Consejos Diocesanos, los Parroquiales de Pastoral y de Asuntos Económicos algo en lo que les ve "muy atrasados".

"EL HOY ES LO MÁS PARECIDO A LA ETERNIDAD"

Por otro lado, acerca de "las preguntas existenciales del hombre de hoy", especialmente de las nuevas generaciones, atendiendo a su lenguaje, ha puntualizado que entrañan "un cambio fecundo que hay que recorrer con la ayuda del Evangelio, del Magisterio, y de la Doctrina Social de la Iglesia".

Ante estos desafíos y tentaciones, el Papa Francisco ha invitado a los obispos a deshacerse de las proyecciones utópicas (hacia el futuro) o restauracionistas (hacia el pasado) pues "Dios se manifiesta en el "hoy" y "el hoy es lo más parecido a la eternidad; más aún: el hoy es chispa de eternidad; en el hoy se juega la vida eterna".

Finalmente, les ha instado a ser unos "descentrados", es decir, que olviden la autorreferencialidad y dejen que Jesucristo sea el centro, a ser "cercanos" y a promover el encuentro. Así, ha criticado que en América Latina y el Caribe hay "pastorales lejanas" que "privilegian los principios, las conductas, los procedimientos organizativos, sin cercanía, sin ternura, sin caricia".