El Papa alerta de las nuevas "colonizaciones ideológicas" al verificar a 7 obispos mártires del comunismo en Rumanía

Publicado 02/06/2019 12:33:56CET
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ROMA, 2 Jun. ( EUROPA PRESS) -

El Papa ha recordado "la feroz opresión del régimen" comunista de Rumanía durante la beatificación de los siete obispos cuyos martirios tuvieron lugar entre los años 1948 y 1970 al tiempo que ha advertido de las nuevas "colonizaciones ideológicas" tan "ateas como antes" que desprestigian el valor de la "familia y el matrimonio".

"También hoy reaparecen nuevas ideologías que, de forma sutil, buscan imponerse y desarraigar a nuestros pueblos de sus más ricas tradiciones culturales y religiosas", ha alertado el Papa durante la misa de rito bizantino que ha presidido en el Campo de la Libertad de Blaj.

"Colonizaciones ideológicas que desprestigian el valor de la persona, de la vida, del matrimonio y la familia y dañan con propuestas alienantes, tan ateas como en el pasado, especialmente a nuestros jóvenes y niños dejándolos desprovistos de raíces desde donde crecer", ha agregado.

Sobre los nuevos beatos, el Pontífice ha destacado que "sufrieron y dieron su vida, oponiéndose a un sistema ideológico que rechazaba la libertad y coartaba los derechos fundamentales de la persona humana".

"Ellos compaginaban la tenacidad de profesar la fidelidad a Cristo con una disposición al martirio sin palabras de odio hacia los que los perseguían, ante los que demostraron una profunda mansedumbre", ha añadido.

Antes de ser asesinados, los siete obispos fueron encarcelados y torturados después de la segunda guerra mundial, a partir del momento en que los comunistas rumanos -minoritarios- tomaron el poder con respaldo militar de Moscú e instauraron regímenes totalitarios. En 1967 llegaría al poder Nicolás Ceaucescu.

Del millón y medio de católicos de rito oriental que había en Rumanía antes de la instalación del Partido Comunista Rumano, en diciembre de 1947, no quedo nada. La persecución provocó que muchos sacerdotes abandonaran la comunión con Roma y se pasaran a la iglesia del Estado.

El Campo de la Libertad de Blaj, lugar elegido por el Pontífice para la celebración es también muy simbólico porque representa el lugar donde los comunistas pidieron a los católicos que se unieran a la Iglesia ortodoxa y, al negarse, fueron martirizados.

El Papa ha centrado pues gran parte de su homilía en la represión del régimen comunista. "Vosotros habéis sufrido los discursos y acciones basados en el desprestigio que llevan hasta la expulsión y aniquilación de quien no puede defenderse y hacen callar las voces disonantes", ha dicho.

Por otro lado, ha lamentado también "las resistencias y hostilidades" que surgen en el corazón humano cuando, en el centro, en vez de encontrar personas se ponen "intereses particulares, rótulos, teorías, abstracciones e ideologías, que lo único que logran es enceguecer todo a su paso". Frente a esto, el Papa ha reivindicado "la lógica del Señor" porque "lejos de esconderse en la inacción o la abstracción ideológica, busca a la persona con su rostro, con sus heridas e historia".

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