Una bandera ucraniana durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro el pasado domingo - Evandro Inetti/ZUMA Press Wire/d / DPA
Francisco no ha podido presidir la celebración por un dolor agudo en la rodilla -por el que su equipo médico le ha aconsejado reposo- y ha sido el purpurado italiano quien ha celebrado la misa con la que comienza el periodo de Cuaresma en preparación a la Semana Santa.
El Pontífice ha pedido a Dios una paz que "los hombres solos no pueden construir" en esta jornada de ayuno y oración por Ucrania que él mismo convocó la semana pasada cuando se tuvieron las primeras noticias de la invasión por parte del ejército ruso.
"Oh Señor, tú que ves en lo secreto y nos recompensas más allá de todas nuestras expectativas, escucha las oraciones de todos los que confían en ti, especialmente de los más humildes, de los más probados, de los que sufren y huyen bajo el estruendo de las armas. Devuelve la paz a nuestros corazones, da de nuevo tu paz a nuestros días", ha señalado en la homilía.
Esta mañana el Pontífice ha participado en la audiencia general de los miércoles y ha agradecido a Polonia ser el primer país en abrir sus fronteras a los refugiados ucranianos, que ya superan los 800.000, según los últimos cálculos de la ONU.