El Papa León XIV. - Vatican Media/IPA via ZUMA Press / DPA
MADRID 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Papa León XIV ha invitado a "redescubrir" la "dimensión social de la compasión" para prestar más atención a los que sufren, en su mensaje con motivo de la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, que la Iglesia Católica celebrará el 11 de febrero de 2026.
"La XXXIV Jornada Mundial del Enfermo se celebrará solemnemente en Chiclayo, Perú, el 11 de febrero de 2026. Por este motivo, he querido proponer de nuevo la imagen del buen samaritano, siempre actual y necesaria para redescubrir la belleza de la caridad y la dimensión social de la compasión, para poner la atención en los necesitados y los que sufren, como son los enfermos", subraya el Papa en su mensaje.
El Pontífice ha advertido de que los ciudadanos viven "inmersos en la cultura de lo rápido, de lo inmediato, de las prisas, así como también del descarte y la indiferencia", lo que impide "acercarse y detenerse en el camino para mirar las necesidades y los sufrimientos" que hay alrededor.
En este sentido, el Papa ha subrayado que "ser prójimo no depende de la cercanía física o social, sino de la decisión de amar". "No son meros gestos de filantropía, sino signos en los que se puede percibir que la participación personal en los sufrimientos del otro implica el darse a sí mismo, supone ir más allá de cubrir necesidades, para llegar a que nuestra persona sea parte del don", añade.
Además, subraya que "tener compasión implica una emoción profunda, que mueve a la acción". "Es un sentimiento que brota del interior y lleva al compromiso con el sufrimiento ajeno. En esta parábola, la compasión es el rasgo distintivo del amor activo. No es teórica ni sentimental, se traduce en gestos concretos; el samaritano se acerca, cura, se hace cargo y cuida", remarca.
Si bien, advierte de que "no lo hace solo, individualmente" y, en este sentido, pone en valor la "dimensión social de la compasión" que se realiza "en un entramado de relaciones" que "supera el mero compromiso individual".
"Los familiares, los vecinos, los operadores sanitarios, los agentes de pastoral sanitaria y tantos otros que se detienen, se acercan, curan, cargan, acompañan y ofrecen de lo suyo, dan a la compasión una dimensión social", explica el Pontífice.
A su vez, reflexiona sobre "lo que significa amarse a sí mismo" y aboga por "alejar" el interés de cimentar la "autoestima o el sentido de la propia dignidad en estereotipos de éxito, carrera, posición o linaje" y recuperar la "propia posición ante Dios y ante el hermano".
En este sentido, desea "que no falte nunca en el estilo de vida cristiana" esta "dimensión fraterna, 'samaritana', incluyente, valiente, comprometida y solidaria" y entregarse "en favor de todos los que sufren, especialmente por los hermanos enfermos, ancianos y afligidos".