MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -
"Todos" podemos ser víctimas de violencia de género y "todos", en determinadas situaciones, podemos ser agresores, según explicó hoy el psicólogo del Centro de Psicología Preventiva de Madrid, Luis Muiño, quien subrayó que no existe un perfil de víctima de violencia doméstica o de agresor, sino que se es más o menos "vulnerable" a la agresión dependiendo de la situación en la que se esté.
En declaraciones a Europa Press Televisión, Muiño explicó que "todos podemos estar en situaciones en las que somos más vulnerables, y, en ese tipo de situaciones, cualquier mujer, cualquier individuo, es susceptible de ser víctima de violencia de género".
Así, el psicólogo aseguró que, de acuerdo con su experiencia terapéutica, tener una personalidad fuerte o muchos amigos no evita ser víctima de violencia de género. "Creo más en la situación que en el perfil psicológico", afirmó.
"He tenido mujeres víctimas de violencia de género muy asertivas, con una gran firmeza comunicacional, una vida social muy equilibrada y una gran red de amigos, también he tenido mujeres que parecía que podían ser más débiles; no hay diferencias", aseguró.
Para Muiño, lo verdaderamente determinante a la hora de padecer violencia de género es encontrarse en "una situación de vulnerabilidad". "Son situaciones en las que necesitamos a la otra persona, en las que nos sentimos por debajo de la otra persona, y nos cuesta poner límites a lo que ocurre en la relación", dijo.
A modo de ejemplo, el psicólogo señaló dos casos concretos: "cuando se está muy enamorado" y "cuando se acaba de tener un problema emocional muy grave, una crisis fuerte desde el punto de vista emocional". Para Muiño son situaciones en las que se establece "una relación de dependencia en la que es difícil que se tengan claros los límites de lo que jamás se consentiría". Situaciones, por las que, señaló, "pasamos todos alguna vez".
En el caso del agresor, según el psicólogo, ocurre algo parecido. "El agresor es una persona que no ha sabido controlar sus impulsos, y eso podría establecer un cierto perfil de una persona que no puede controlar sus impulsos; lo que ocurre es que todos no hemos sabido controlar nuestros impulsos en algún momento", dijo, por lo que tampoco se podría hablar de un tipo de persona "agresora".
LA SOLUCIÓN, PONER LÍMITES
Para Muiño, "la violencia de género se produce cuando la persona no tiene claro unos límites sobre qué es lo que no va a pasar nunca, lo que jamás consentiría", y la solución para las víctimas, por tanto, pasa por "establecer unas pautas claras de qué es lo que jamás se consentiría".
Lo positivo, para el psicólogo, es que "las mujeres que han sido víctimas de violencia de género son personas muy abiertas al cambio" y "rápidamente la persona vuelve a ser una misma" después de salir de esa situación que propició los malos tratos.
A nivel social, Muiño manifestó que "la coherencia es esencial" y afirmó que sólo se conseguirá acabar con la violencia doméstica cuando aquellos que crean el fin de la violencia "actúen con coherencia". "Poco a poco se va consiguiendo, pero, obviamente todavía hay incoherencias, y la violencia es funcional en algunos ámbitos, donde escalas más y eres más querido si eres más violento", dijo.
"Mientras en España se estigmatizaba a aquellos que ejercían violencia de género, Estados Unidos estaba bombardeando un hospital materno infantil en Irak y los que lo hicieron fueron considerados héroes", denunció, y apuntó que "es un poco difícil que se pueda luchar contra la violencia de género si la violencia en determinados ambientes es fomentada".