Archivo - Fachada de la sede del Defensor del Pueblo durante una jornada de puertas abiertas por el Día de la Constitución, a 6 de diciembre de 2022, en Madrid (España). - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press - Archivo
MADRID 25 May. (EUROPA PRESS) -
La Unidad de Víctimas del Defensor del Pueblo ha recibido 377 solicitudes desde su constitución el pasado 15 de abril, en el marco del sistema de atención a las víctimas de abusos sexuales en el ámbito de la Iglesia católica. De ellas, se encuentran en tramitación 317 expedientes, según ha informado la institución.
La Unidad, integrada por profesionales independientes y expertos en victimología, psicología, criminología y diversas disciplinas jurídicas, se encarga de la evaluación individualizada de cada solicitud y de elaborar la propuesta de valoración de reconocimiento de la condición de víctima y de su reparación.
El funcionamiento del sistema queda regulado por el Protocolo firmado el pasado 30 de marzo por la Iglesia, el Gobierno y el Defensor del Pueblo. Según ese documento, la Conferencia Episcopal Española (CEE) y la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) emitirán, a través de la Comisión Asesora PRIVA, un informe preceptivo motivado sobre cada una de las valoraciones que formule la Unidad de Víctimas.
En los casos en que esa valoración no obtenga la conformidad de la Comisión Asesora PRIVA o de la propia víctima, intervendrá la Comisión Mixta, en la que están representadas todas las instituciones firmantes del Protocolo y asociaciones de víctimas, con el objetivo de alcanzar un acuerdo por consenso.
El Protocolo establece que la reparación podrá ser simbólica o restaurativa, orientada al reconocimiento institucional, al acompañamiento o a la petición de disculpas, y también económica, por el daño causado y por los gastos derivados del tratamiento de posibles secuelas físicas y psicológicas.
El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, ha subrayado desde la firma del Protocolo que el proceso busca "recuperar a la persona y reparar daños" y ha insistido en que "no es un mero trámite burocrático cosificador sino un procedimiento flexible, personalizado, profesional y humano".