VALLADOLID, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -
El vallisoletano Álvaro Escudero sufre una deformación física denominada pie equino, que le obliga a someterse a una intervención quirúrgica para amputarle la pierna derecha por encima de la rodilla, pero su fobia a los quirófanos ha dado lugar a 17 fugas de la planta de Traumatología en el último momento y a la negativa por parte de la Sanidad Pública de Castilla y León a atenderle, por lo que el paciente ha presentado una denuncia para pedir que dicha operación se lleve a cabo.
Ésta se fundamenta en su fobia a los quirófanos, certificada por un psiquiatra del Hospital Clínico Universitario de Valladolid y apoyada por un auto del 22 de febrero de un juzgado de la capital que acredita la incapacitación mental del paciente, que se encuentra postrado en una silla de ruedas.
"He salido 17 veces del quirófano por culpa de mi fobia a los quirófanos, no porque me riera del personal del Clínico, sino porque estaba totalmente enfermo", manifestó en declaraciones a Europa Press Álvaro Escudero, quien denuncia que en el Hospital "no me han creído y me han tratado como un perro".
El paciente aseguró también que lo único que quiere es que lo operen, que necesita esa intervención "lo antes posible" debido a que padece "muchísimos dolores de pierna y cadera. Le reclamo y le pido por favor --al doctor-- que me dé la última oportunidad, por que esta vez me voy a operar", añadió.
Tal y como explicó su abogado, David Martín, su cliente cogió dicha fobia en la primera de las intervenciones para solucionar su dolencia, "fue dejándolo en el tiempo y poniendo excusas", hasta que su problema psiquiátrico empezó a ser tratado para acabar con esta situación.
"No se le puede culpar porque es una persona a la que se le está incapacitando judicialmente, ya que no es consciente de sus actos", manifestó David Martín, al tiempo que estimó que desde que se le diagnosticó su fobia, deberían haberle ingresado en la planta de Psiquiatría para que fuera tratado "por personal especializado, acostumbrado a los actuares de esta gente, que no se asusta, lo entiende como algo normal. En cambio se le dejó en la planta de traumatología con personal que no está acostumbrado ni a que los pacientes chillen ni a que intenten escapar", explicó el letrado.
CREÍA QUE SE IBA A MORIR
En cada una de las ocasiones, llegado el momento de acudir al quirófano, Escudero presentaba la misma angustia y miedo. "Creía que me iba a morir, no asimilaba la amputación por encima de la rodilla y creía que me iba a quedar en la mesa --de operaciones--", explicó el afectado.
"Me hacían todas las pruebas y cuando llegaban las ocho de la mañana y las enfermeras me decían 'Álvaro, te tenemos que pintar la pierna' me entraba los nervios y me comportaba como un loco, me vestía y me iba para casa", recordó Escudero.
Su abogado afirmó que han llegado a expulsarles tanto a él como a su cliente del Hospital Clínico; que han acudido a hablar con el anterior consejero de Sanidad, Carlos Fernández Carriedo, y el actual, César Antón, así como con el Procurador del Común, sin que se aportara ninguna solución.
Otro de los intentos por operarle ha pasado por pedir que le derivasen a la Clínica Carvajal de Madrid, pero desde la Sanidad de Castilla y León se le contestaba que en Valladolid hay facultativos "muy competentes y que la operación tenía que ser aquí".
David Martín recalcó que la familia está "desesperada" por el agravamiento de la salud física y el estado de nerviosismo y angustia de Álvaro Escudero, de ahí que hayan interpuesto una denuncia, que se está tramitando en el Juzgado de Primera Instancia número 13 de Valladolid, por la negativa a operar a este enfermo.
"Estamos ante una posible actitud delictiva porque unos facultativos conocedores de la enfermedad mental de este paciente se niegan dolosamente a atenderlo porque no les da la gana", manifestó el letrado.
La realización de esta intervención permitiría la colocación de una prótesis que evitaría que Álvaro Escudero "estuviera postrado en una silla de ruedas y sin pode valerse. La implantación le facilitaría la movilidad para ir con muletas. No va a salir corriendo, pero llevaría una vida más digna", añadió Martín.
En ese sentido, el paciente ve con esperanza el día en que se lleve a cabo dicha intervención para que algo cambie. "Quiero mi vida, esa prótesis es mi vida para poder caminar, para poder trabajar en la ONCE, ser normal y quitarme estas angustias", concluyó Álvaro Escudero.
EUROPA PRESS DISPONE DE LAS DECLARACIONES MENCIONADAS, DE IMÁGENES DE ÁLVARO ESCUDERO EN LA SILLA DE RUEDAS, DE INFORMES CLÍNICOS DE SACYL Y DE INCAPACITACIÓN DEL JUZGADO, RECLAMACIONES Y DOCUMENTOS JURÍDICOS.
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