Actualizado 27/02/2006 09:40 CET

El Vaticano analiza hoy en un congreso aspectos científicos y bioéticos del embrión humano antes de su implantación

ROMA, 27 Feb. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) -

La Pontificia Academia para la Vida celebra hoy y mañana un congreso en el que teólogos, filósofos, expertos en bioética y científicos de todo el mundo discutirán sobre 'El embrión humano antes de la implantación. Aspectos científicos y consideraciones bioéticas'. Este encuentro tendrá lugar dos días antes de la celebración, el miércoles, de la XII Asamblea General de ese organismo.

El congreso, que tendrá lugar en el Aula Nueva del Sínodo del Vaticano, será inaugurado por el presidente de la Academia para la Vida, el obispo Elio Sgreccia, y a continuación intervendrá el presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, el cardenal Javier Lozano Barragán, que introducirá el tema 'La cultura de la muerte contra la cultura de la vida en las enseñanzas de la Evangelium vitae'.

Además, está previsto que se aborden temas como: genética y epigenética en el desarrollo del embrión preimplantatorio, desde la gametogénesis a la fertilización, el desarrollo del embrión preimplantatorio, el diálogo materno-embrionario y la preparación a la implantación. En una pausa del congreso, el Papa Benedicto XVI recibirá en audiencia a algunos de los participantes.

El martes los ejes a tratar en las diferentes sesiones serán: diagnóstico preimplantatorio y prenatal, consideraciones bio-médicas y éticas sobre el diagnóstico preimplantatorio, diagnóstico prenatal y diagnóstico preimplantatorio: el punto de vista de los padres, los criterios de la individualidad orgánica y el estatus bio-antropológico del embrión preimplantatorio, el pensamiento clásico y medieval (Santo Tomás) sobre el embrión humano y las teorías sobre el embrión humano 'todavía no hombre'.

Ese día también se celebrará una mesa redonda con el tema '¿El embrión es persona?' y después se continuará con otras cuestiones como el embrión preimplantatorio entre biología y filosofía: el individuo, el embrión preimplantatorio entre naturaleza y persona, si puede un individuo humano no ser persona o por qué el deber de tutela jurídica del embrión.

Entre los españoles que asistirán al encuentro figuran la decana de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Francisco de Vitoria y miembro del Comité Asesor de Ética en la Investigación Científica y Tecnológica, Mónica López Barahona, y el jefe del Departamento de Biopatología Clínica del Hospital Universitario la Fe de Valencia, profesor de Bioética de la Universidad Católica de Valencia 'San Vicente Mártir', y miembro de la Pontificia Academia para la Vida, Justo Aznar.

PONTIFICIA ACADEMIA DE CIENCIAS SOCIALES.

La Pontificia Academia de Ciencias Sociales, que fue fundada por Juan Pablo II el 1 de enero de 1994, con el Motu Propio 'Socialum Scientiarum', tiene por objetivo estudiar, informar y formar sobre los principales problemas de Biomedicina y de Derecho, relativos a la promoción y a la defensa de la vida, sobre todo en la relación directa que estos tienen con la moral cristiana y las directivas del Magisterio de la Iglesia.

Para realizar estos fines, en octubre de 1994 se instituyó la fundación 'Vitae Mysterium'. Actualmente es la única Academia de las Ciencias con carácter supranacional existente en el mundo. La Academia es autónoma y al mismo tiempo mantiene una estrecha relación con el Pontificio Consejo 'Justicia y Paz', con el que coordina la programación de las diferentes iniciativas.

El número de sus Académicos Pontificios, también nombrados por el Papa, no puede ser ni inferior a 20 ni superior a 40. Actualmente son 31 y proceden de 24 países de todo el mundo, sin distinción de confesión religiosa. Son elegidos por su alto nivel de competencia en alguna de las diversas disciplinas sociales.

Pertenecen a la Academia 70 miembros --nombrados por el Papa--, que representan las distintas ramas de las ciencias biomédicas y aquellas que están estrechamente relacionadas con los problemas concernientes a la promoción y defensa de la vida. También hay tres miembros 'ad honorem' y miembros por correspondencia que trabajan en Institutos y centros de estudio sobre la cultura de la vida. El Consejo Directivo nombra un secretario que, bajo la dirección del presidente, coordina la organización de los trabajos de la academia.