Archivo - Miguel Hurtado, víctima de pederastia en la Iglesia, frente al Congreso de los Diputados, en una fotografía de archivo. - Alberto Ortega - Europa Press - Archivo
MADRID 22 Sep. (EUROPA PRESS) -
Activistas de la organización internacional Brave Movement (Movimiento Somos Valientes), el primer denunciante del caso Montserrat, Miguel Hurtado, y los supervivientes de abusos sexuales Matthew McVarish (miembro del Comité de Lanzarote) y Mie Kohiyama (miembro del Comité estatal de supervivientes de abusos sexuales infantiles francés), se concentrarán este martes 23 de septiembre a las 12:00 horas ante el Congreso de los Diputados para pedir que los delitos de pederastia no prescriban.
Los impulsores de la concentración señalan que, en junio, "PP, PSOE, Sumar, Podemos, Bildu, PNV, ERC, Junts y BNG votaron a favor de una propuesta de directiva europea que elimina los plazos de prescripción penales y civiles en los casos de abuso sexual infantil".
Si bien, denuncian que en España, en el Congreso de los Diputados, la propuesta de ley de imprescriptibilidad "lleva paralizada un año por la ampliación en 26 ocasiones del plazo de enmiendas a la totalidad por parte de la mayoría de la Mesa del Congreso compuesta por PSOE y Sumar".
Por ello, consideran "imprescindible" que el Gobierno y el Parlamento actúen "de forma coherente y responsable", votando y defendiendo "la misma postura tanto en el Parlamento europeo, en Bruselas, como en el Congreso, en Madrid".
Asimismo, piden al Gobierno español que se comprometa a defender "a ultranza" la medida de la imprescriptibilidad entre sus homólogos europeos, para conseguir "una Directiva europea ambiciosa, neutralizando la tentación de muchos estados miembros de intentar descafeinar la medida"; y añaden que "no hace falta esperar a la conclusión de la negociación en Europa para que el Congreso español actúe".
Para que salga adelante, los activistas proponen, bien el apoyo del bloque de investidura, algo que en estos momentos ponen en duda por "vacilaciones" del PNV; o bien un pacto de estado entre el PSOE y el PP, "siguiendo la estela del acuerdo alcanzado esta legislatura para reformar el artículo 49 de la Constitución española".
"En estos momentos está en manos del PP, el PSOE y el PNV decidir si España se convierte en el decimosexto estado de la UE que aprueba la imprescriptibilidad de los delitos de pederastia (siguiendo el ejemplo de Irlanda, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Dinamarca, Suecia, Estonia, Letonia, Polonia, Austria, Hungría, Rumania, Eslovenia, Croacia y Chipre)", subrayan.
Aunque no es una reforma retroactiva, los activistas consideran que supondría "una importante reparación simbólica, ya que es una medida que garantiza la no repetición de estos crímenes en el futuro, al eliminar la impunidad de los depredadores sexuales protegidos por poderosas instituciones".
"Seguir negándose a adoptar el estándar mayoritario en los estados de la Unión europea, después de haber votado por la imprescriptibilidad en el europarlamento hace unos pocos meses, solo conseguirá profundizar el descrédito de las instituciones democráticas", ha advertido Miguel Hurtado.
Según Matthew Mcvarish, "no hay nada afortunado en ser víctima de abuso sexual infantil" pero considera que tuvo "suerte de sufrir abuso en Escocia" porque allí no tienen "plazo para perseguir a peligrosos delincuentes sexuales". "Si mi tío hubiera abusado de mí en otros países europeos como España, todavía estaría trabajando con menores", ha señalado.
Por su parte, Mie Kohiyama considera que "declarar imprescriptibles los delitos de violencia sexual contra menores de edad es fundamental para garantizar que las víctimas tengan acceso a la justicia" ya que "a causa del impacto traumático y de varias razones incluyendo las presiones del propio agresor --lo cual pertenece frecuentemente al círculo familiar de las víctimas-- las víctimas necesitan muchos años hasta que puedan denunciar los crímenes".