Convoy.- El subdelegado del Gobierno divulgó las primeras hipótesis sobre las causas para "tranquilizar" a la ciudadanía

Actualizado 31/07/2006 18:56:31 CET

VALENCIA, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El subdelegado del Gobierno en Valencia, Luis Felipe Martínez, afirmó hoy en la comisión de investigación de las Corts sobre el accidente de metro del pasado 3 de julio que divulgó ese día las primeras hipótesis sobre las causas del siniestro para "tranquilizar" a la ciudadanía y descartar que se estuviera ante un atentado terrorista.

Luis Felipe Martínez señaló que no informó a las pocas horas del accidente por "protagonismo" o "precipitación", como se le reprocha desde el PP, sino que lo que hizo fue aportar los datos que tenía en ese momento y que le fueron facilitados por el comisario jefe de la Policía Científica, Enrique Durán, que "descartaban radicalmente" la hipótesis de una acción terrorista.

El representante del Gobierno central defendió en este sentido que actuó con la "doble misión" de "tranquilizar" a la opinión pública y de adelantar "las primeras e iniciales hipótesis que posteriormente ya se aclararían", y aseguró además que no fue él "el primero que hizo declaraciones", porque "ya las habían hecho otros que tenían otras responsabilidades diferentes". Remarcó además que, cuando realizó estas manifestaciones, no se había convocado ningún órgano responsable de la coordinación de emergencias ante el que rendir cuentas.

Luis Felipe Martínez lamentó que el PP solicitara su comparecencia en la comisión para "abroncarle políticamente", y expresó su disconformidad con el, a su juicio, intento de "politizar" este asunto, cuando lo que hizo fue dar, de forma "ética", información "rigurosa", técnica" y basada en la información policial del responsable de la unidad que primero inspeccionó el lugar del accidente.

"Era fundamental que los ciudadanos supieran que no era una atentado", especialmente tras la experiencia del 11-M, y también "alejar esa hipótesis de la mente de la gente porque podía conducir a situaciones no deseadas", sostuvo Luis Felipe Martínez, quien entregó a la comisión reseñas de periódicos que se hicieron eco del temor que existía en las horas iniciales a que se tratara de una acción terrorista.

Argumentó además que "los ciudadanos merecen y tienen derecho a tener en todo momento la información veraz que se les pueda proporcionar" y "son lo suficientemente maduros para entender que las primeras explicaciones de un accidente pueden cambiar".

El subdelegado subrayó que, al dar esa información inicial, precisó que se trataba de las primeras explicaciones, y que sólo habló del exceso de velocidad y de la rotura de una rueda como posibles causas, pero nunca del desprendimiento de una bóveda en el túnel, posibilidad que, según remarcó, incluso descartó en esa comparecencia pública.

También lamentó que se le pregunte desde el PP por aquello en lo que "aparentemente" no acertó, como es la rotura de una rueda, pero no por lo que luego se demostró, el exceso de velocidad, y sugirió que se le debería preguntar también al conseller de Infraestructuras, José Ramón García Antón, cuando comparezca mañana,*por las razones por las que negó ese día que se pudiera hablar de una velocidad excesiva. Apuntó que el conseller "tendrá otras razones", pero "no debería dimitir por eso".

Martínez aseguró, por otro lado, que no conoce el contenido del informe elaborado por la Policía Científica, dado que está en posesión del juzgado que instruye la investigación, y añadió que si el conseller de Sanidad, Rafael Blasco, "conoce su contenido" y tiene una copia del mismo, como, según subraya el PSPV, dio a entender en su comparecencia del viernes, "será una irregularidad" por la que se le debería pedir responsabilidad por la autoridad judicial, en tanto que tendría "una información que no debería tener".

Por su parte, el portavoz adjunto del PP, Ricardo Costa, criticó que el subdelegado del Gobierno pretenda, dijo, "descargar la responsabilidad del error" en un mando policial subordinado suyo,* y también que diera, a su juicio, información sin basarse en "informes técnicos" trasladando con ello "sensación de inseguridad sobre el material móvil" de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV).

PRECIPITACION

Costa manifestó que "la necesidad de información nunca tiene que ser sinónimo de precipitación, ni mucho menos de protagonismo", de la misma manera, agregó, que tampoco debería desembocar en "desinformación", sino que, ante un accidente con 43 muertos,*se debería actuar con "transparencia, rigor, seriedad y veracidad".

El diputado socialista Andrés Perelló incidió también en las declaraciones que García Antón realizó el día del accidente, cuando descartó el exceso de la velocidad como posible causa, porque en esos casos descarrilan las segundas unidades y no las primeras, y aseveró en este sentido que, según la documentación que ha podido revisar su grupo, en 32 descarrilamientos ferroviarios atribuibles a la velocidad ocurridos en distintos lugares de España y del mundo sólo se salieron de la vía los coches posteriores.

Perelló también aseguró que "hay un punto en el que se produce la inflexión" por parte de la conselleria de Infraestructuras en el se pasa de descartar la velocidad a "aferrarse" a ella, que "coincide en el tiempo y el espacio" con el momento en el que "se deja de decir que el maquinista va a ser el primero en declarar y pasa a reconocerse que el maquinista está muerto". "A partir de ahí cobra más interés la velocidad" por parte del Consell, cuando "nadie", hasta el momento "ha declarado estar en condiciones" de asegurar que es la "única" causa.