Desalojados 20 vecinos de Jinámar (Gran Canaria) ante el riesgo de caída de piedras a sus viviendas

Actualizado 24/10/2015 14:40:09 CET

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

Unos 20 vecinos del Residencial Guaydil, en la trasera de las Ramblas de Jinámar (Gran Canaria), han tenido que ser desalojados de sus viviendas --unas diez en total-- por el riesgo de caída de piedras de gran tamaño desde la ladera a la que dan sus casas.

Así lo señaló el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, que agregó que la concejala del Distrito Vegueta-Cono Sur-Tafira, Loudes Armas, está en la zona junto a varios técnicos de Servicios Sociales evaluando el realojo de estas familias en casas de familiares o en algún alojamiento provisional pagado por el Ayuntamiento.

En este sentido, el Consistorio calcula que serán finalmente unas 20 las personas a realojar en hoteles o pensiones, que se sumarían a los seis residentes que ya fueron desalojados anoche.

Por su parte, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria mantiene la alerta máxima por fenómeno meteorológico adverso hasta el mediodía de hoy cuando se volverá a reunir el Consejo Asesor del Plan de Emergencias Municipal (Pemulpa) para estudiar las previsiones meteorológicas y reevaluar el nivel de alerta a aplicar en el municipio.

El alcalde Augusto Hidalgo ha informado que este nivel de alerta determinará si se celebran o no las pruebas deportivas y espectáculos culturales al aire libre previstos para esta tarde y noche en el municipio.

LA NOCHE Y LA MAÑANA SIN PERCANCES

Con todo, el último balance de la situación del municipio tras los efectos de la lluvia de ayer confirma que la noche y la mañana han transcurrido sin ningún percance ni incidencia nueva a causa del temporal.

La avenida Blas Cabrera Felipe --junto a la Ciudad Deportiva Gran Canaria-- se ha abierto al tráfico a primera hora de la mañana después de que un dispositivo de más de 40 operarios de los servicios de Limpieza y Parques y Jardines pasaran toda la noche retirando lodo y limpiando. Tras usar 550.000 litros de agua, la vía quedó expedita y abierta a la circulación.

También ha quedado abierta la calle Alcalá de Henares. La Antigua Carretera del Centro --o carretera del Árbol Bonito-- permanecerá cerrada aún por la caída de un muro de grandes dimensiones sobre la vía y también sigue cerrada hasta que se achique todo el agua la calle Concejal García Feo.