MADRID 19 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD) realizó hoy un llamamiento a las autoridades para que destinen 3.000 educadores, psicólogos, trabajadores sociales y mediadores en los entornos de los colegios, con el fin de complementar la labor de los más de 3.000 policías que se han destinado para perseguir la compraventa a pequeña escala de drogas.
El presidente de UNAD, Luciano Poyato, considera que la experiencia demuestra que la lucha contra las drogodependencias sólo registrará avances si se basa en la prevención y en iniciativas de carácter social, ya que "el modelo basado en la represión y la persecución ha fracasado".
En este sentido, subrayó que los narcotraficantes no están a las puertas de los colegios vendiendo droga. A su juicio, allí lo que puede haber son personas con problemas de drogodependencias que intentar sufragar su adicción vendiendo sustancias psicoactivas, y opina que para esas personas la alternativa no debe ser la detención y la cárcel, sino la inclusión en programas biopsicosociales.
UNAD, que agrupa de cerca de 300 ONG de todas las comunidades autónomas, insistió en que el modelo represivo, aplicado a la compraventa de drogas a pequeña escala, implica la aparición y desarrollo de un mercado negro y, en consecuencia, de mafias, clandestinidad y mayor grado de marginación.
Así, puntualizó que el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado resulta imprescindible para perseguir a los grandes traficantes de drogas, pero también se considera que el progresivo aumento del consumo de sustancias psicoactivas por parte de los menores y la disminución de la edad de inicio en el consumo de drogas no se frenarán únicamente por la presencia de policías en los alrededores de los colegios.
Igualmente, la ONG indicó que el número de reclusos no deja de crecer en España, con más de 60.000, de forma que las cárceles están completamente saturadas, en buena medida por personas condenadas por delitos relacionados con las drogas, y esa herramienta no parece que esté frenando el consumo de drogas entre los jóvenes.