MADRID 27 Nov. (EUROPA PRESS) -
La región de Asia-Pacífico registrará el mayor incremento de la actividad de congresos y eventos en 2013, con un aumento del 6,4% en el número de encuentros y del 4,2% en el gasto asociado a estos, según el informe de Previsiones Globales 2013 de American Express Meetings & Events.
Así, el estudio apunta que Norteamérica se mantendrán los niveles del 2012 por la incertidumbre económica, con una caída estimada del 1% en el gasto total en encuentros, mientras que Europa experimentaría un retroceso del 2,3% en el número de eventos y del 6% en el gasto esperado.
Por su parte, en Latinoamérica, se podría producir un ligero descenso, especialmente en el gasto esperado (-3,5%), debido a la disminución del presupuesto disponible para estas actividades.
"Aunque las empresas consideran que este tipo de encuentros son clave para mantener el crecimiento de su negocio, está claro que actúan con más prudencia debido al actual entorno económico", ha destacado el vicepresidente y director general de American Express Meetings & Events, Issa Jouaneh.
Así, Jouaneh ha señalado que para maximizar la rentabilidad de sus inversiones, las empresas se han concentrado en conseguir una claridad absoluta en los gastos y asegurar la máxima transparencia, con el fin de tener una coherencia entre la finalidad de estos encuentros y las personas que asisten.
BARCELONA CUARTO DESTINO EUROPEO.
Por destinos, destaca la presencia de Barcelona como ciudad preferida para organizar congresos y eventos en Europa, solo siendo superada por Londres, París y Ámsterdam, y por delante de Bruselas.
A nivel mundial, además de Londres, los destinos más demandados son Orlando (Norteamérica), Shanghai (Asia-Pacífico) y la Riviera Maya y Cancún (América Central y del Sur).
Del mismo modo, el informe incluye los retos a los que se enfrentan los profesionales del sector en 2013, reflejados en cuatro grandes tendencias entre las que destacan el incremento de las reuniones y los eventos locales a fin de reducir costes.
También contempla la búsqueda de seguridad y estabilidad, junto con la dificultad de lograr aprobaciones y el mayor compromiso con las redes sociales como medio para maximizar la rentabilidad del tiempo dedicado por los asistentes, tanto durante el encuentro como después de su celebración.