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MURCIA, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -
La lluvia ha impedido que este Viernes Santo haya salido una de las procesiones más representativas de la Semana Santa de Murcia, la de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Murcia, conocida popularmente como la procesión de los 'Salzillos'.
Sin embargo, las redes sociales se han volcado con los 'Salzillos' y si bien no han podido salir a la calle, a esta hora son varios centenares de personas los que aguardan en cola, a las puertas de la Iglesia Nuestro Padre Jesús Nazareno, para ver los nueve pasos del imaginero murciano.
En redes sociales se han creado los hashtag '#TodosconLosSalzillos' y '#TodosconJesús', que no son sino una muestra de cómo la lluvia no ha podido con el sentimiento religioso de murcianos y visitantes, que esperan, a pesar de la lluvia que no cesa desde esta noche, a las puertas de la iglesia.
La procesión se está celebrando dentro, como ha explicado a Europa Press el presidente del Cabildo Superior de Cofradías, Ramón Sánchez, quien ha confirmado la visita de la Infanta Elena a la Iglesia, que ha asistido al emocionante momento que se ha vivido cuando Curro Piñana ha cantado una saeta a Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Asimismo, ha calificado el ambiente de "impresionante" desde bien temprano, ya que las burlas tradicionales de Semana Santa no paran de tocar y las bandas de músicas entonan las marchas pasionales.
"A pesar de que han sido muchos los nazarenos y la gente que se ha entristecido por no procesionar, la devoción es tal que hay largas colas para entrar", ha dicho Sánchez.
La iglesia permanecerá abierta hasta que haya gente, según ha confirmado. El presidente de la Cofradía, Antonio Gómez Fayrén, ha confesado que la decisión de no salir finalmente a las calles de la capital murciana ha sido "difícil y dura, pero correcta".
LOS NAZARENOS 'MORADOS'
Los nazarenos de Nuestro Padre Jesús van con un único color, una túnica morada, al más estricto y tradicional estilo murciano. No llevan capa y el tamaño del capuz es más bien corto, con una forma aplanada y redonda.
Cuatro son las clases de nazarenos cuya uniformidad, muy rigurosa en esta Cofradía, ha de ser estrictamente respetada por todos y cada uno de los componentes.
El mayordomo responde a su vestimenta a su origen en la historia. Los mayordomos de la Cofradía en los siglos pasados no eran más de media docena y se encargaban de sufragar la procesión. Para acompañarla los Viernes Santos vestían sus mejores galas. Camisa de hilo blanca y de las más elegantes, con encajes en el cuello y pechera y en los puños. Un lazo blanco cerraba en el cuello en forma de corbata que fue evolucionando hasta la actual corbata y cuello de pajarita blancos.
Y sobre sus trajes más elegantes vestían la túnica morada que ceñían con un cordón blanco, a fin de mantener la misma vestidura que sus antepasados, los aristócratas murcianos del siglo XVIII. De ahí que los encajes aparezcan ahora por las bocamangas y por el cuello y pechera, apenas prendidos a la túnica. El mayordomo entonces viste capuz morado con el taparrostro vuelto hacia el propio capuz, de manera que lleva la cara destapada. El capuz aparece adornado por cintas y lazo posterior blanco. La túnica llega hasta el suelo y va ceñida por cordón blanco en el que se deja pender también un rosario.
Llama la atención también las zapatillas del nazareno mayordomo, ya que su color blanco, igual que las medias, completa el leve contraste bicolor de toda la indumentaria. Son blancas, tradicionales y propias del vestido del siglo XVIII. Planas y adornada con cinta rizada en sus bordes, se enlazan al tobillo del nazareno también con cinta enlazada, todo de raso color blanco. Llevan guantes de cabritilla, también blancos y en su mano, un cetro de plata rematado con potencia dorada con el escudo de la Cofradía.
Las hermandades en las que la procesión se ordena son nueve, más una suplementaria que suele desfilar en primer lugar, de 'Promesas', compuesta por ciudadanos devotos que no pertenecen a la Cofradía y que desfilan con la túnica morada, y sin escudo, por una sola vez, y con ropas que le facilita la Cofradía.
Las nueve hermandades, por su orden, tienen en su escudo los siguientes fondos: Cena: rojo; Oración: verde; Prendimiento: gris; Azotes: rosa; Verónica: amarillo; Caída: negro; Nazarenos (Nuestro Padre Jesús): morado; San Juan: marrón; y Dolorosa: azul. Todas las hermandades llevan su propio estandarte, menos la de los Nazarenos, a cuyo frente desfila el estandarte menor de la Cofradía.