Santiago mira a Madrid y Barcelona para regular los pisos turísticos

ENTREVISTA BUGALLO
EUROPA PRESS - Archivo
Actualizado: sábado, 22 junio 2019 12:23


Entre sus medidas, propone activar un registro y un servicio de inspección

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

Ocho años después, Xosé Sánchez Bugallo (Teixeiro, 1954) vuelve a la Alcaldía de Santiago con fuerzas renovadas y una idea clara: "El modelo turístico se está comiendo la vida de la ciudad y está expulsando a una parte importante de la población", por lo que apuesta por una estrategia que incluya la regulación de aspectos como la proliferación de pisos turísticos.

En una entrevista concedida a Europa Press, ve necesario revisar el "marco legal" de urbes como Madrid y Barcelona --que en la pasada legislatura pusieron freno al auge de estos apartamentos para evitar su impacto en el mercado de la vivienda-- para lograr un "equilibrio entre hoteles, pisos turísticos, residencias y población".

"Tenemos que ver qué diferencias tiene con Santiago y qué puntos comunes tiene", señala el regidor, que incide en el "descontrol" que se vive en el casco histórico donde ve "masiva" la expulsión de vecinos. "Es un tema que tiene unos efectos a largo y medio plazo muy difíciles de revertir. Por tanto, tenemos que actuar en este campo", indica.

Entre sus medidas, propone activar un registro y un servicio de inspección. "No hay control alguno", insiste Bugallo, que se pregunta "cuántas sanciones se pusieron" hasta ahora. "Yo no sé de ninguna... Y expedientes abiertos me dijeron que había dos, pero pisos turísticos ilegales debe de haber unos 1.500 en Santiago", explica.

El primer edil, que detalla que al ayuntamiento le compete el control desde el "punto de vista urbanístico" y a la Xunta desde el "turístico", aboga también por "transparentar" este tipo de negocios al considerarlos "una fuente de economía sumergida totalmente descontrolada". Por todo ello, confía en poder presentar "un proyecto de ordenanza reguladora a lo largo de este año", ejercicio en el que también pretende poner en marcha la "oficina de la ciudad histórica".

AÑO SANTO 2021

En materia turística, también sostiene que Santiago "tiene que ser la referencia fundamental del Año Santo" que se celebra en 2021 y pide "aunar esfuerzos" entre el Ayuntamiento, la Xunta, el Gobierno central y la Iglesia su organización.

Y aunque cree que debe ser el consistorio el que marque los tiempos, incide en que "sin coordinación, lealtad institucional y cooperación absoluta" entre administraciones "el desastre está garantizado". "Si alguien espera que la Xunta venga a ordenar el tráfico, a limpiar las calles de la ciudad o a ocuparse de otras tareas, está muy equivocado: ni lo va a hacer, ni le corresponde", asegura Bugallo en una entrevista en la que se muestra crítico con la hoja de ruta que Compostela Aberta tenía para el desarrollo de esta celebración.

En este punto, preguntado sobre la movilidad en la ciudad y sobre si prevé seguir el modelo de capitales europeas que implementaron medidas para apartar el tráfico rodado de sus centros, el regidor compostelano cree que éste "no es especialmente intenso".

De hecho, reduce las "dificultades" a la "periferia del centro histórico" y señala que su gobierno tiene que "estudiar un proyecto para la remodelación de todo el eje que va desde Porta do Camiño a la Alameda". "Aún no hemos podido hacerlo porque, entre otras cuestiones, desconozco si dispongo de disponibilidad presupuestaria para encargarlo este año, pero vamos a poner en marcha ese estudio porque es fundamental", apunta.

"MIRAR PARA ADELANTE"

Precisamente, sobre la situación de las arcas públicas en Santiago, el alcalde socialista, que vuelve a la Alcaldía ocho años después de que el popular Gerardo Conde Roa le relevase en el cargo, subraya que él no va a "levantar alfombras".

"Ni levanto ninguna alfombra ni busco nada especial, creo que los que miran para atrás se acaban metiendo un castañazo siempre", expresa el regidor, que insiste en que "desde el primer minuto" dijo que "la página del 26 de mayo está pasada" y su intención es "mirar para adelante".

Bugallo, que afronta una legislatura en minoría con 10 ediles en la que no descarta llegar a acuerdos con BNG y Compostela Aberta, se marca como objetivo dibujar una estrategia de ciudad a largo plazo, "un plan 2020-2030", si bien subraya que su plan personal es "2020-2023". "Cuando acabe este mandato ya miraré que es lo que hago, porque mi única preocupación es que Santiago perdió ocho años y que no puede perder otros cuatro", señala.

"ENVIDIA" DE ABEL CABALLERO

Sobre los resultados de las últimas elecciones locales, en las que su compañero de partido Abel Caballero logró incrementar hasta los 20 concejales su holgada mayoría absoluta en el Ayuntamiento de Vigo, Bugallo reconoce sentir "envidia" de sus resultados y erige al político vigués en "referencia".

Con todo, marca distancias con su "estilo de gobierno" al asegurar que "Vigo es una ciudad muy distinta a Santiago". "El mismo estilo de gobierno que en Vigo es un éxito imparable, en Santiago probablemente la ciudadanía quedaría bastante perpleja", señala para incidir en que en la capital gallega la "discreción" es un "valor" que "tradicionalmente se aprecia mucho".

"Yo prefiero mirar para San Sebastián, porque lo veo más acercado al modelo de lo que quiero hacer en Santiago de Compostela", apunta Bugallo, que pone en valor el "modelo turístico", la "apuesta por las nuevas tecnologías" y el "papel de la cultura" en esta ciudad.

Además, opina que "uno de los errores de Santiago es que hay muchos elementos singulares de gran éxito pero que no tienen continuidad" y pone como ejemplo el caso del festival de cine de San Sebastián, que lleva 70 años de historia desde que lo "iniciaron los carlistas". Así, ve necesario "elementos de referencia que trasciendan de una formación política a otra y que sean patrimonio de todos", como el caso del festival Cineuropa en la capital gallega.