Por Sandra Borraz
El 11 de mayo de 2011 el pueblo de Lorca aprendió dos cosas: una lo que es el miedo y otra, lo que es la solidaridad y con ella, la esperanza. Casi dos años después, el instinto de superación y de prosperidad está más candente que nunca. Prueba de ello es el esfuerzo que los lorquinos han hecho, y siguen haciendo, por reconstruir su pueblo y volver a la normalidad.
Pasear por sus calles y ver 'Lorca, abierta por restauración', subir hasta 'La Fortaleza del Sol' y recorrer senderos históricos, pasear por sus playas vírgenes o ver el atardecer sobre el Valle del Guadalentín desde la piscina cubierta del Parador son algunas de las actividades que pueden realizarse si se decide visitar Lorca.
MURALLAS CON HISTORIA.
Hace más de seis siglos diferentes culturas y religiones convivieron a merced del Castillo. Hoy las murallas que continúan rodeando el espacio temático de 'La Fortaleza del Sol' guardan secretos e historias que poco a poco van desvelándose desde que comenzó la construcción del Parador Castillo de Lorca.
En la parte inferior de éste fue hallada una Sinagoga del siglo XV. Es uno de los hallazgos encontrados más importantes ya que, a nivel europeo, es la única que nunca ha sido profanada por ninguna otra religión tras su abandono.
En su visita pueden verse muros de hasta 4 metros de altura, los bancos en los que se sentaban los hombres, parte del Amud y el hueco del tabernáculo, el arca sagrada en el que se guardaba la Torá. Sin embargo, las labores de investigación y de reparación de los fragmentos de vidrio encontrados continúan.
En los alrededores también se han descubierto casas judías, diversos aljibes y un taller de vidrio. Pero la que sin duda no pasa desapercibida es la Torre del Espolón.
EL PARADOR, UN ALTO EN EL CAMINO.
Entre las murallas de la Fortaleza, el Parador Castillo de Lorca marca el momento de descaso. En él uno puede vivir la experiencia del paso del tiempo con tan sólo asomarse a la ventana o a la terraza. Los restos arqueológicos que le rodean y sus espectaculares vistas sobre el Valle del Guadalentín contrastan con el diseño, el lujo y la comodidad que impregnan el edificio.
Ya en su interior, puede optar por disfrutar de una tarde de Spa. Sensaciones envolventes recorrerán su cuerpo y mente en el circuito que integra la piscina lúdica, tratamientos de belleza o masajes. Además, desde la piscina cubierta podrá relajarse y ver la puesta del sol.
Si lo prefiere, también puede hacerlo desde la terraza del restaurante. En ella tendrá la oportunidad de saborear las recetas más representativas de la gastronomía lorquina o de un Menú Degustación bajo el cielo cubierto de estrellas.
Por otra parte, ocho salones están preparados para acoger todo tipo de reuniones, convenciones y banquetes. En ellos se puede disfrutar de una cena típica sefardí amenizada por una representación teatral de la historia judía.
OTRA OPORTUNIDAD.
En el pueblo, la ruta 'Lorca, abierta por restauración' muestra las labores de restauración que se están llevando a cabo en edificios públicos y privados.
El recorrido comienza en el Antiguo Convento de La Merced, donde puede visitarse la exposición del Centro de Visitantes, un fiel reflejo del patrimonio lorquino. En él se pueden adquirir recuerdos y artesanía típica de Lorca como jarapas, crespillos o los dulces más típicos, los chochos y los picardías.
El complejo monumental de Santo Domingo también se vio afectado. La Capilla del Rosario, sede del Paso Blanco -una de las cofradías más importantes de la Semana Santa- sufrió daños importantes. Junto a esta, se encuentra el Museo de Bordados MUBBLA. Algunos de los mantos han sido declarados Bien de Interés Cultural por su abrumador bordado en seda y oro de dieciocho quilates.
Otro de los edificios dañados fue el Palacio de Guevara. Actualmente se encuentra cerrado al público pero merece la pena admirar su fachada.
Tras la visita a la Iglesia de San Mateo, la Casa de los Condes de San Julián, el Teatro Guerra y el Casino son tres edificios en los que se debe hacer un alto.
Ya en la calle Corredera, la ruta hace hincapié en la visita del Sindicato de Riegos, la Cámara Agrícola y la Iglesia de San Francisco, donde se encuentra ubicado el Museo de los Bordados del Paso Azul -la otra cofradía protagonista de la Semana Santa-, y que también sufrió importantes daños.
La ruta llega a su fin ante el conjunto monumental de la Plaza de España. Desde allí puede admirarse el edificio del Ayuntamiento, la Casa del Corregidor y la ex Colegiata de San Patricio.
OTRAS ACTIVIDADES.
La cara más rural y tradicional del municipio es conocida como las 'Tierras Altas de Lorca', una amplia franja septentrional compuesta por pequeñas aldeas y áreas de cultivo que conviven con espacios naturales.
Por la zona pueden realizarse rutas de senderismo o bicicleta, visitar las bodegas del pueblo de Avilés o los telares artesanos de Coy, fábricas en las que se tejen jarapas, alfombras y paños, propios de la Región.