Laguardia es un pueblo de muchísima historia que se remonta al año 908 y que cuenta con un gran patrimonio natural formado por lagunas como la de "Carralogroño" y "Carravalseca". Estas lagunas son refugio de una flora tan interesante que han sido declaradas Biotopos Protegidos.
La ciudad de Laguardia se halla en un altozano y está rodeada por una muralla de la que aún se conservan cinco puertas de acceso a la ciudad. Su Iglesia de Santa María de los Reyes, la torre Abacial y sus Bodegas son sus principales atractivos, pero pasear por su casco antiguo y remontarse a la época medieval es realmente lo que hace única a esta ciudad del País Vasco.
Pero hablar de Laguardia es hablar de vino. El color de sus paisajes, la vida de sus gentes, todo está indisolublemente unido a él, no en vano produce esta villa unos doce millones de litros anuales.
Gastronomía y cultura, ocio y relax se funden en el 'Programa 3D', una propuesta única para descubrir los secretos de esta villa medieval de Laguardia.
Una visita guiada al Centro Temático del Vino Villa Lucía, donde conocer el proceso completo de la elaboración del vino, con degustación y proyección del cortometraje 'En tierra de sueños', en 3D y con las más modernas técnicas para lograr una experiencia sensorial total. Y como colofón, una comida o cena en la terraza panorámica del Restaurante El Bistró, en el Hotel Wine Oil Spa Villa de Laguardia. Satisfacción para los cinco sentidos.
Un día para recorrer los encantos de esta tierra, que van desde la cultura enológica a la gastronomía, desde el patrimonio histórico-artístico a las actividades al aire libre, sin olvidar las opciones de descanso y relax.
Laguardia debe ser recorrida de cabo a rabo, para poder leer en las piedras la mucha historia que alberga este pueblo.
Entrando por una de las puertas que dan acceso a la villa se puede deambular por las calles para ver las casas palaciegas que aún conservan sus blasones y escudos labrados. Al norte del pueblo se encuentra la iglesia de Santa María de los Reyes, con un pórtico en piedra policromada. Al sur, la iglesia de San Juan.
Siguiendo la muralla por el exterior, se puede rodear el pueblo caminando por sus paseos: el Collado, los Sietes, la Barbacona, el Paseo de la Cigüeña y la Plaza Nueva. Lugares que permiten dejar vagar nuestra imaginación y contemplar los viñedos que se extienden a nuestros pies.
Las altas murallas de Laguardia son gruesas paredes de unos dos metros, recubiertas con piedras de sillería y coronadas por un adarve almenado, que en su tiempo permitía recorrerlas en todo su perímetro.
La Plaza Mayor es otro lugar de la Villa muy interesante para visitar ya que es una plaza fortificada que se encuentra rodeada por el edificio del antiguo ayuntamiento con el escudo imperial de Carlos V, y el ayuntamiento actual, que luce en su fachada el escudo de la Villa.
En definitiva, la Villa de Laguardia promete ser un destino cultural y gastronómico muy interesante por su historia impregnada en cada piedra y por sus vinos y bodegas que le aportan su sabor característico.