Por Javier Carrión
México cuenta con una riqueza cultural, histórica y turística difícilmente superada por otros países. Tiene una posición geográfica privilegiada y dispone de una excelente infraestructura hotelera y de servicios.
Norte de México, vibrantes paisajes del desierto
Dilatadas planicies atravesadas por dos cordilleras, la Sierra Madre Occidental y la Sierra Madre Oriental y en medio de ellas el gran Desierto Chihuahuense, son los signos distintivos de la geografía de este territorio. Habitado desde tiempo inmemorial por cazadores y recolectores, los Tarahumaras en Chihuahua, los Yaquis en Sonora y los Huicholes en Zacatecas, el Norte de México ha llamado la atención de misioneros y viajeros desde el siglo XVI a la fecha.
La arquitectura y la cerámica de la cultura de Paquimé sorprenden por su originalidad y calidad. Para constatarlo basta una visita a la zona arqueológica de Paquimé y al museo que ahí se encuentra. Otros lugares que distinguen a la región norte son la Reserva de la Biosfera de El Pinacate, las Barrancas del Cobre, famosas por sus grandes cascadas y microclimas, la sierra de Durango, la Reserva Natural de Cuatrociénegas en Coahuila, los pueblos mineros y agrícolas en el sur de Chihuahua, la ciudad de Álamos en Sonora, el fértil Valle del fuerte en Sinaloa y la ciudad de Zacatecas. Otro sitio que vale destacar es Monterrey, en Nuevo León, que es hoy una ciudad pujante y moderna y que define lo que es la cultura del norte.
Centro de México, mosaico del esplendor colonial
Un acercamiento a la porción central de México nos permite constatar la riqueza de un territorio que se extiende desde la Sierra Madre del Sur hasta el límite norte del altiplano en las huastecas, en el que existe una gran diversidad de climas y paisajes en función de la altura, la posición geográfica y la precipitación pluvial.
Escenario principal del México prehispánico, ya que en el corazón de esta región tuvo su asiento principal el imperio mexica, fue precisamente aquí donde se libraron las batallas más importantes entre las tropas de los conquistadores y los pueblos indígenas.
Además, durante el siglo XVI tuvo lugar el más importante esfuerzo evangelizador, que no sólo cambiaría la fe, sino que construyó sobre los vestigios del pasado las ciudades y pueblos que integran la nueva geografía.
Golfo y Sur de México, exuberante vegetación y selvas mágicas
Una característica especial de esta franja costera del golfo de México que forman Tabasco y Veracruz, es la fertilidad de sus suelos, que todavía dejan ver muestras de lo que fueron selvas intrincadas y parajes siempre verdes. No menos interesante es que ahí tuvieron su asiento grandes civilizaciones, como la Olmeca en la región costera y la Maya en la accidentada geografía de Chiapas, además de culturas tan importantes como las de los huastecos y totonacas en Veracruz.
Escenario relevante en la historia de México y puerta de entrada del conquistador Hernán Cortés, la costa del golfo sobrevive a muchas contiendas y hoy vive un gran desarrollo gracias a la existencia de un destacado centro industrial y, desde luego, como productor número uno de petróleo en México.
El paisaje y el colorido, los grupos étnicos, las fiestas, las tradiciones y la comida, entre otros elementos, forman un mosaico difícil de describir. Para el que lo visite será sorprendente ver en ese mismo territorio verdes montañas, el Pico de Orizaba, a 5.754 metros, la cumbre más alta de México y las tierras bajas de Veracruz, Tabasco y Chiapas, donde la temperatura obliga el uso de ropa ligera.
Península de Yucatán, imponentes zonas arqueológicas
Ya en el siglo XIX Yucatán alcanzaba fama mundial por sus tesoros arqueológicos y por la guerra de castas que se libró en la segunda mitad de ese siglo. Los hallazgos arqueológicos han sido acontecimientos de enorme importancia, y la mayoría de los turistas que vienen a México no pierden la oportunidad de visitar Chichén Itzá y Uxmal como referentes del desarrollo que alcanzaron los mayas en esta región. Pero en las tierras bajas de Yucatán, formadas por una placa de piedra caliza hay muchos otros atractivos, entre ellos los cenotes. Quintana Roo y sus tibias playas de blanca y fina arena; Cancún y la Riviera Maya son una prueba contundente de ello y una experiencia que muy pocos se quieren perder.
Para quienes gustan de seguir la huella de la época colonial encontrarán bellos ejemplos en Campeche y Mérida. Clima cálido, gente hospitalaria, gastronomía refinada y la alegría natural de sus pobladores identifican a esta región como un espacio al que todos desean llegar.
Costa del Pacífico, hermosas playas
No hay duda de que en la costa del Pacífico, desde Sinaloa hasta Oaxaca, la naturaleza ha sido generosa. Sinaloa ofrece la posibilidad de pernoctar en Mazatlán, que cuenta con servicios de gran turismo, o de visitar los esteros donde se cultiva el camarón y donde se puede acampar en playas desiertas.
Nayarit es ideal para quienes saben disfrutar del paisaje, de la vegetación y de las condiciones naturales que son magníficos escenarios para la práctica de deportes acuáticos y terrestres. Colima, a pesar de ser una de una menor extensión territorial, su importancia es ilimitada, ya que posee un lugar excepcional, Manzanillo, dotado de bellas playas y una importante riqueza marítima.
Jalisco es famoso por su Costa Alegre y Puerto Vallarta, donde usted encontrará lugares reservados para el gran turismo y desde luego la ciudad de Guadalajara, que reúne modernidad, señorío y belleza.
Oaxaca, con su hermosa costa, la majestuosidad de sus montañas y valles, en sus conventos una belleza tradicional y señorial en la ciudad capital, que destaca ampliamente esta región, que es de las más visitadas en México por sus monumentos arqueológicos y coloniales, su folklore, su comida y la certeza de que se trata de un pueblo con una larga tradición histórica.
Península de Baja California, belleza natural de flora y fauna
Un recorrido de norte a sur a través de sus 1.300 kilómetros de longitud nos llevará de sorpresa en sorpresa, en medio de un paisaje árido y clima seco. En la puerta fronteriza está Tijuana, centro turístico por excelencia que año tras año recibe centenares de miles de visitantes; atraídos por las corridas de toros, carreras de galgos en el galgódromo, espectáculos en el Centro Cultural Tijuana, el Museo de Cera, entre otros; a esto se agregan la playas de Rosarito y sus acantilados, ideales para el buceo y la pesca, la excelente gastronomía de Puerto Nuevo y el puerto de Ensenada que poco a poco se ha convertido en la capital cultural del estado de Baja California, con sus valles vinícolas y sus majestuosos parques nacionales.
En Baja California Sur, los enamorados de la naturaleza podrán gozar de la biosfera El Vizcaíno, la zona protegida más extensa de América Latina con 25.000 km. Se extiende desde la Península Vizcaíno al Golfo de California pasando por las grandes zonas conocidas por la reproducción de las ballenas grises que son la Laguna San Ignacio y la Laguna Ojo de Liebre, y por las fascinantes pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco realizadas por cazadores y recolectores. La punta sur de la península ofrece un desarrollo turístico con Los Cabos, la ciudad de La Paz, ideal para iniciar una jornada de pesca, para la fantástica experiencia del avistamiento de la ballena gris y para organizar recorridos en yate, lancha y kayak hacia la isla más cercana.
Información práctica
Documentación: Para viajar a México se necesita el pasaporte con una validez mínima de seis meses.
Oferta especial en abril: El Consejo de Promoción Turística de México y Viajes El Corte Inglés han presentado ofertas especiales para viajar a Mexico, desde el 18 de marzo y hasta el 17 de abril en las más de 650 agencias de Viajes El Corte Inglés.
Información general: www.visitmexico.com