Archivo - Benalmadena, Costa del Sol Occidental, Provincia de Málaga, Andalucía, Españ- JUAN LUIS RODRIGUEZ HUESCA - Archivo
MADRID 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
Benalmádena, esa joya engastada en el corazón de la Costa del Sol Occidental, se erige como un destino que lo tiene todo: desde la majestuosidad de sus montañas hasta la serenidad de sus playas, pasando por un casco histórico que destila tradición andaluza y sorprendentes parques temáticos.
Considerada una de las localidades más prósperas y completas de la región, Benalmádena es el lugar idílico para desconectar de la rutina. Ofrece el equilibrio perfecto entre unas vacaciones de descanso y relax y una amplia oferta de ocio y entretenimiento para todos los públicos.

A tan solo 20 kilómetros de Málaga, Benalmádena te invita a descubrir sus encantos divididos en tres núcleos principales: Benalmádena Pueblo, con su ambiente tradicional andaluz y calles blancas; Arroyo de la Miel, ubicado entre la costa y la montaña; y Benalmádena Costa, famosa por su puerto deportivo y su oferta de ocio junto al mar.
Adentrarse en Benalmádena es emprender un viaje que cautiva los cinco sentidos, con enclaves de gran interés turístico que sorprenden por su originalidad y belleza.

MARAVILLAS CULTURALES Y NATURALES QUE DEJAN HUELLA.
Uno de los tándems más singulares y con vistas panorámicas al Mediterráneo lo encontramos en Benalmádena Pueblo: la Estupa Budista de la Iluminación y el Mariposario de Benalmádena.
La Estupa Budista de la Iluminación es una construcción que impresiona por su magnitud; con 33 metros de altura, es la estupa más grande de Occidente y de Europa alzándose majestuosa en una colina con impresionantes vistas al mar Mediterráneo.
Esta imponente estructura es más que un monumento; es un templo budista tibetano dedicado a la paz, la prosperidad y la armonía. Construida por el gran maestro Lopon Tsechu Rinpoche e inaugurada en 2003, simboliza la iluminación de Buda y es un importante centro espiritual en la Costa del Sol.

Una de las características más singulares de esta estupa es que, a diferencia de la mayoría, su interior es visitable y de forma gratuita. En su sala de meditación, los visitantes pueden sumergirse en un espacio de paz y contemplación, con paredes adornadas con pinturas que narran la vida de Buda. Además, el recinto acoge exposiciones y ofrece meditaciones guiadas, charlas sobre filosofía budista y ceremonias, lo que lo convierte en un lugar de aprendizaje y conexión espiritual.
Justo al lado de la Estupa, en un edificio de estilo oriental que evoca el lejano oriente, se encuentra el Mariposario de Benalmádena, el mariposario más grande de Europa.

En este lugar de ensueño te sumerges en un templo tailandés donde más de 1.500 mariposas exóticas vuelan en completa libertad. Este lugar, el más grande de Europa en su tipo, recrea un hábitat tropical con una temperatura y humedad ideales para que estos delicados insectos completen su ciclo de vida.
Es una experiencia inmersiva que te permite observar de cerca el nacimiento, alimentación y reproducción de más de 150 especies diferentes.

Además de las mariposas, el mariposario alberga otras especies como tortugas, iguanas y aves. Sus jardines exuberantes y una pequeña cascada contribuyen a la sensación de estar en un paraíso natural. Es una experiencia inolvidable donde se puede aprender sobre la vida de estos seres vivos y hasta interactuar con algunos de ellos.
CASTILLOS DE ENSUEÑO E HISTORIA VIVA.
Benalmádena alberga castillos que son verdaderas obras de arte y testigos de historias fascinantes. Es el caso del Castillo de Colomares, uno de los edificios más singulares de la Costa del Sol.
Construido en 1987 por un particular, este monumento privado rinde homenaje a Cristóbal Colón y al Descubrimiento del Nuevo Mundo, siendo el monumento más grande del mundo dedicado al almirante.
Aunque su estilo evoca la arquitectura medieval con influencias neogóticas, neorrománicas y neomudéjares, fue construido de forma artesanal entre 1987 y 1994 por el doctor Esteban Martín, con la ayuda de solo dos albañiles. El castillo funciona como un "libro en piedra" que narra de manera simbólica los hitos de la gesta de Colón.

Más allá de su singularidad histórica, el Castillo de Colomares ofrece a sus visitantes una experiencia mágica. Aunque solo se puede visitar su exterior y jardines, estos espacios están repletos de detalles y simbolismos. El monumento alberga la que es la capilla más pequeña del mundo, y cuenta con impresionantes vistas panorámicas de la costa y el entorno natural. El diseño fantasioso del castillo y su conexión con la historia lo han convertido en uno de los puntos de interés más fotografiados de la zona y una parada imprescindible para los amantes de la historia y la arquitectura.
En la costa, con un estilo neomudéjar y una llamativa fachada rojiza, se alza el Castillo de Bil-Bil. Originalmente una casa privada y luego casa de baños, hoy pertenece al ayuntamiento y funciona como centro cultural, acogiendo exposiciones, conciertos, conferencias y siendo un popular lugar para bodas civiles.

Sus detalles decorativos, inspirados en la tradición nazarí, y sus espacios con fuentes de influencia musulmana lo convierten en un rincón que parece sacado de un cuento. Su inmejorable ubicación junto al mar lo convierte en el escenario ideal para una agradable caminata por el paseo marítimo o para disfrutar de una de las mejores puestas de sol de la Costa del Sol.
AVENTURA EN LAS ALTURAS Y OASIS URBANOS.
Para los amantes de las vistas y la naturaleza el Teleférico de Benalmádena ofrece un emocionante viaje hasta la cima del Monte Calamorro, a casi 800 metros de altitud.
Este es el único telecabina de toda la Costa del Sol y te dejará sin aliento con sus espectaculares vistas panorámicas de la costa, las montañas, y en días claros, incluso el Peñón de Gibraltar y la costa africana.

En la cumbre, además de varios miradores, se pueden disfrutar de diversas actividades: desde la observación del firmamento hasta exhibiciones de aves rapaces de la Fundación Valle de las Águilas y varias rutas de senderismo y ciclismo de montaña.
El Parque de la Paloma, considerado por Tripadvisor como uno de los 25 parques más bellos de Europa, es un oasis de 200.000 metros cuadrados. Inaugurado en 1995, es un lugar ideal para pasear entre conejos, tortugas, patos, pavos reales y emúes, disfrutar de sus extensos jardines con eucaliptos, palmeras y cipreses, o simplemente relajarse junto a su lago.

DIVERSIÓN FAMILIAR Y ENCUENTROS MARINOS.
Benalmádena es un destino familiar por excelencia, con opciones que garantizan la diversión de los más pequeños y la educación de todos. Selwo Marina, a pocos metros del Parque de la Paloma, es un parque marino que ofrece una experiencia única y didáctica.
Dividido en zonas geográficas como la Isla de Hielo o Las Antillas, permite el contacto directo con especies como delfines, pingüinos (Rey, Juanito, Macaroni y Magallanes) y leones marinos.

Se realizan charlas educativas y presentaciones con aves exóticas, y se ofrecen experiencias únicas de interacción con los animales, como encuentros con delfines, pingüinos y leones marinos. El parque está comprometido con programas de conservación.
Dentro de Puerto Marina, Sea Life Benalmádena es un auténtico santuario de fauna marina. Aquí podrás ver a más de 5.000 animales de diferentes mares y océanos, incluyendo tiburones pasando por encima, islas de rayas y los gráciles movimientos de las nutrias.
ENCANTO COSTERO Y CORAZÓN ANDALUZ.
La costa de Benalmádena es un atractivo en sí mismo. Puerto Marina, conocido popularmente como 'la perla arquitectónica del Mediterráneo', es uno de los puertos deportivos más bonitos de Europa.
Con más de mil puestos de atraque y Bandera Azul ininterrumpida desde 1987, es un vibrante centro comercial, de ocio y turístico.
Puerto Marina es un puerto de ensueño que fusiona una arquitectura única con un
ambiente de lujo y ocio. Sus edificios, diseñados como islas flotantes conectadas por puentes, crean un paisaje de cuento que ha sido galardonado en dos ocasiones como la "Mejor Marina del Mundo".
Más allá de su estética, Puerto Marina es un epicentro de vida. Por el día, puedes pasear entre sus yates de lujo, disfrutar de un café en sus terrazas con vistas al mar o explorar sus boutiques. Al caer la noche, se transforma en un centro de entretenimiento, con una amplia oferta de restaurantes, bares y discotecas que garantizan un ambiente animado y sofisticado.
Las playas de Benalmádena son para todos los gustos, contabilizando hasta una docena en su litoral. Desde amplios arenales junto a paseos marítimos como Carvajal, Torrequebrada, Santa Ana o Bilbil, hasta calas más recónditas como La Viborilla o la nudista Benalnatura. Muchas de ellas cuentan con el aval de la Bandera Azul o la Q de Calidad.

El Casco Antiguo de Benalmádena Pueblo es donde mejor se vive la esencia de un pueblo andaluz. Sus calles blancas, sus bonitas plazas y el buen ambiente que se respira en cada rincón invitan a un paseo tranquilo.
Aquí destaca la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, la más antigua de la localidad, y la Plaza de España con la icónica estatua de la Niña de Benalmádena, la famosa 'niña de la concha', símbolo de la hospitalidad del pueblo.

Cerca se encuentran los Jardines del Muro, un mirador espectacular diseñado por César Manrique, y el Museo de Arte Precolombino Felipe Orlando, con una de las colecciones más importantes de España.
Para quienes viajan en familia y buscan comodidad sin renunciar a la experiencia, el complejo Holiday World Resort es una apuesta segura. Este complejo Todo Incluido ofrece instalaciones temáticas únicas, una amplia oferta gastronómica y actividades pensadas tanto para adultos como para niños. Con su piscinas espectaculares y espacios diseñados para el entretenimiento, se convierte en el punto de partida perfecto para explorar la Costa del Sol en familia.

Benalmádena se presenta como un destino que guarda en cada rincón un motivo para dejarse llevar: un pueblo blanco que respira esencia andaluza, playas que se tiñen de dorado al atardecer, parques naturales que invitan a la calma y un puerto deportivo que palpita con vida y modernidad. Es esa fusión perfecta entre tradición y vanguardia, entre descanso y diversión, la que convierte a esta joya de la Costa del Sol en un lugar al que siempre apetece volver.
