Teixits Vicens: el arte de las lenguas mallorquinas tejida con alma y arte - TEIXITS VICENS
MADRID 28 Jul. (EUROPA PRESS) -
En un rincón soleado de Pollença, entre calles empedradas y aromas a historia, late uno de los corazones artesanales más antiguos de la isla: Teixits Vicens. Aquí, el tiempo se mide en hilos, y cada metro de tela es una obra coral, fruto de una herencia que comenzó en 1854 y se teje generación tras generación.
Teixits Vicens, con más de 170 años de historia, continúa siendo un referente en la preservación y evolución de la tradicional 'roba de llengües' (tela de lenguas) mallorquina. La técnica ancestral del ikat, que llegó a Mallorca a través de la Ruta de la Seda, se mantiene viva en su taller de Pollença.
El proceso de producción es altamente artesanal, con un 80% de las operaciones realizadas manualmente. Cada pieza requiere una precisión matemática y una sensibilidad especial por parte de los artesanos, quienes pasan un período de formación de hasta tres años para dominar esta técnica.
La confección exige matemática artesanal: cada tela con un ancho de 1,50 metros contiene 2.052 hilos, preparados, teñidos y urdidos a mano para que anverso y reverso sean idénticos. Se necesitan tres meses para producir 200 metro de tela. Una obra paciente, rigurosa, exclusiva.
HISTORIA DE ÉXITO FAMILIAR.
En 1854, Martí Vicens Vilanova fundó el taller que se convertiría en el corazón de esta tradición en Mallorca, combinando lana, lino y algodón para crear tejidos que decoraban hogares, cortijos y trajes típicos.
La gran revolución llegó de la mano de Martí Vicenç Alemany, conocido como Bonjesús (1926-1995), tercera generación del taller y una figura clave en la historia cultural mallorquina. Artista, artesano y defensor del patrimonio, Bonjesús modernizó la ropa de llengües, rompiendo moldes: introdujo colores vivos, nuevas composiciones, y llevó los tejidos más allá del uso doméstico, explorando la moda, el arte y el diseño contemporáneo.
Junto a su esposa Antònia Capllonch, desarrolló una nueva mirada sobre la artesanía mallorquina: tradicional, pero viva y dinámica. Juntos, transformaron la producción textil en una expresión artística con identidad propia.
Martí Vicens Alemany fue un artista que canalizó la fuerza del paisaje mallorquín. Entre sus impulsos: darle voz a la Tramontana, al azul del mar, al verde de los encinares. Ampliar la paleta cromática y llevar las telas a un público internacional. Su visión transformó la manufactura: de 5 o 6 colores se pasó a casi 30 tonos vivos, texturas cargadas de naturaleza isleña.
Una de las clientas más célebres fue Lauren Bacall, que encargó tapices para decorar su casa en Nueva York. Años después, esas piezas se subastarían junto a otras pertenencias en la Gran Manzana, constituyendo un testimonio del alcance artístico de la firma.
DIVERSIFICAR SIN PERDER AUTENTICIDAD.
La llegada del siglo XXI no fue fácil. La globalización, el abaratamiento de textiles y la crisis de 2008 obligaron a replantear el modelo. Fue entonces cuando la cuarta generación -representada por Cati, Joana y Tomeu Fuster- tomó el relevo con una visión clara: diversificar sin perder autenticidad.
Hoy, Teixits Vicens no solo ofrece tejidos para el hogar, sino también moda, complementos, bolsos, calzado y productos personalizados, tanto en su tienda física de Ca'n Berenguer como en su e-commerce multilingüe. Un cambio estratégico que les ha abierto mercados internacionales sin sacrificar la esencia artesanal del producto.
El taller de Teixits Vicens ofrece visitas guiadas donde los visitantes pueden conocer de cerca el proceso artesanal de fabricación de las telas de llengües, desde el diseño hasta el acabado final. Además, la tienda-taller permite a los clientes adquirir productos personalizados y disfrutar de una experiencia inmersiva en la tradición textil mallorquina.
PRESENCIA CONTEMPORÁNEA: DISEÑO LOCAL CON VOCACIÓN GLOBAL.
La atemporalidad y elegancia de las telas de llengües de Teixits Vicens han encontrado también su lugar en la hotelería contemporánea de lujo. Un ejemplo destacado es el nuevo hotel Iberostar Selection Es Trenc, donde los tejidos artesanales de la casa Vicens visten estancias, zonas comunes y detalles decorativos, aportando autenticidad y carácter mediterráneo a la experiencia del huésped. En cada rincón, la textura de los hilos y la fuerza del color dialogan con la arquitectura moderna y el entorno natural de la costa mallorquina.
Este nuevo establecimiento, ubicado frente al Parque Natural de Es Trenc-Salobrar, representa una apuesta firme por el turismo sostenible y el diseño local. Inaugurado recientemente, el Iberostar Es Trenc se inspira en los paisajes de dunas, salinas y pinares que lo rodean.
Sus interiores -minimalistas pero cálidos- combinan materiales nobles, iluminación natural y elementos decorativos de proximidad, entre los que destacan las telas artesanas de Teixits Vicens. Un proyecto que demuestra que la tradición puede no solo convivir, sino enriquecer, las propuestas más actuales del diseño y la hospitalidad.
TRADICIÓN RECONOCIDA, FUTURO PROYECTADO.
La labor de Teixits Vicens no solo ha dejado huella en los telares mallorquines, sino también en el panorama cultural y artesanal nacional. En marzo de 2021, la empresa fue incorporada al Inventario de Comercios Emblemáticos de las Islas Baleares, una distinción que reconoce su valor histórico, su identidad como negocio familiar y su papel clave en la preservación del patrimonio cultural de la isla.
Ese mismo año, en diciembre de 2021, la firma fue finalista en los XVI Premios Nacionales de Artesanía, organizados por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. El jurado destacó su trayectoria ejemplar, su capacidad de innovación y su adaptación al mercado sin renunciar a los procesos artesanales.
En el plano institucional, en junio de 2021, el Consell de Mallorca inició los trámites para declarar la técnica de la roba de llengües como Bien de Interés Cultural Inmaterial (BICIM). Este paso supone un avance hacia su eventual reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, poniendo en valor una técnica ancestral que ha sobrevivido gracias al esfuerzo de talleres como Teixits Vicens.
En 1980, la empresa ya había alcanzado un hito significativo al recibir el prestigioso Premio FAD de Diseño por su modelo 124 en color negro. Este galardón posicionó a Teixits Vicens como un referente en el diseño textil artesanal, capaz de fusionar la herencia del ikat mallorquín con una mirada contemporánea y vanguardista.
Gracias a estos reconocimientos, Teixits Vicens consolida su lugar no solo como una empresa, sino como una institución cultural viva, donde cada tejido sigue contando una historia tejida con hilos de tradición, arte y visión de futuro.
Visitar el taller de Teixits Vicens es como cruzar el umbral de un tiempo suspendido. Allí, entre el crujir de los telares y el aroma leve del algodón, la tradición conversa con la modernidad en voz baja, sin estridencias. Las visitas guiadas no son simples recorridos: son paseos por la memoria textil de la isla.
Se escucha el rumor del hilo cuando pica la urdimbre, se observa cómo el color abraza la fibra, cómo el dibujo nace del gesto repetido. Cada tela que sale de allí no es solo un objeto: es un pedazo de paisaje, un eco de generaciones, un susurro de Mallorca atrapado entre hilos.