MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -
La catedral de Notre Dame de París comenzará mañana 12 de diciembre la celebración de su 850 aniversario y hasta el 24 de noviembre del próximo año el histórico edificio parisino espera dar la bienvenida a más de 20 millones de peregrinos y turistas, un impulso a su media de 14 millones de visitantes anuales.
En el proceso de renovación la catedral ha visto mejorada su iluminación, renovado su órgano, se ha construido una plataforma para poder apreciar su fachada gótica y el próximo año tendrá nuevas campanas con las que recibir a los turistas.
Para conmemorar la celebración se han planeado una serie de conciertos y coloquios culturales y religiosos durante todo el año, y las renovaciones arquitectónicas han sido terminadas justo a tiempo para el aniversario.
Todos estos eventos se llevarán a cabo bajo el patrocinio del presidente de la República Francesa, François Hollande, el Ministerio de Cultura y Comunicación, y el alcalde de París, Jacques Chirac. El arzobispo de París y presidente de la Conferencia Episcopal de Francia, el cardenal André Vingt-Trois, presidirá la jornada inaugural.
Ya se ha finalizado la mejora del sistema de iluminación de la catedral, cuyas vidrieras dejaban pasar poca luz, así como la primera fase de la renovación del enorme órgano del siglo XVIII. La catedral ha recaudado 6,5 millones de euros de donantes privados para los proyectos de renovación.
NUEVAS CAMPANAS.
Las campanas, que están en proceso de ser vertidas en el molde, se colocarán en Notre Dame en febrero, antes de sonar por primera vez en marzo. Según el diario 'Libération', la operación podría costar unos 2,5 millones de euros.
El proyecto consistirá en emplazar ocho nuevas campanas en la torre norte de la catedral y en sumar otra que acompañe a la campana mayor de la torre sur, según se explica en la página web del monumento.
Notre-Dame fue acabada en 1345 y en 1769 llegó a contar con veinte campanas, lo que para los responsables de la conservación de ese edificio religioso constituía un "verdadero paisaje sonoro en el cielo de París".
Sin embargo, ante las necesidades de la Revolución Francesa (1789-1799), su metal fue considerado apto para construir cañones y todas, a excepción de la campana mayor --bautizada como Emmanuel--, fueron fundidas con fines militares entre 1791 y 1792.
Tras una iniciativa fallida en el año 2000, el arcipreste de la catedral, monseñor Patrick Jackquin, ha logrado que el proyecto sea aprobado por el Ministerio de Cultura francés.
A finales de febrero se conocerá el nombre de la fundición elegida para renovar el campanario, que en principio será inaugurado el Domingo de Ramos del próximo año.