Anatolia Oriental: El último secreto del invierno turco entre palacios otomanos y ciudades de seda

Agri (Turquía)
Agri (Turquía) - TGA
Europa Press Turismo
Publicado: martes, 23 diciembre 2025 13:29

MADRID 23 Dic. (EUROPA PRESS) -

Lejos de las rutas convencionales, el este de Turquía emerge como el destino definitivo para quienes buscan despedir el año entre ruinas medievales, lagos helados y la calidez de una tradición milenaria.

Mientras el 60% de los viajeros mundiales busca este invierno experiencias culturales urbanas, una región silenciosa y majestuosa reclama la atención del viajero más audaz. La Anatolia Oriental no es solo un destino; es un viaje en el tiempo.

Cuando la nieve cubre las estepas, este rincón de Turquía se transforma en un escenario de leyenda donde la historia de la Ruta de la Seda y el legado de imperios olvidados cobran vida bajo un manto blanco.

KARS: LA ATMÓSFERA MEDIEVAL DEL 'EXPRESO ORIENTAL'

El viaje comienza en Kars, una joya fronteriza que se ha convertido en el símbolo del invierno turco gracias a la mítica ruta ferroviaria del Expreso Oriental. Aquí, el tiempo parece detenerse en el Sitio Arqueológico de Ani.

Conocida como 'la ciudad de las mil y una iglesias', esta antigua capital armenia, hoy Patrimonio Mundial por la UNESCO, ofrece una estampa sobrecogedora: ruinas rojizas que emergen entre la nieve virgen, invitando a una reflexión profunda antes de comenzar el nuevo año.

Pero Kars también se disfruta a través del paladar. Es la capital del queso en Türkiye, donde el kasar y el gruyere local compiten en fama con el plato de ganso tradicional y el hingel (un tipo de pasta rellena). Tras un día recorriendo los paisajes de Sarikamis, nada supera el calor de una cena de temporada junto a la calidez de sus habitantes.

BAJO LA MIRADA DEL ARARAT: EL LUJO OTOMANO EN AGRI

Siguiendo la estela de la historia, la provincia de Agri ofrece uno de los conjuntos arquitectónicos más impresionantes del mundo: el Palacio de Ishak Pasha. Situado en Dogubayazit, este complejo es un prodigio de la ingeniería del siglo XVIII que ya contaba con un sistema de calefacción central para combatir los rigores del invierno.

Recorrer sus estancias al atardecer, cuando la luz dorada baña sus muros de estilo otomano, persa y selyúcida, es una experiencia casi mística. Todo ello bajo la imponente presencia del Monte Ararat (Agri), la cumbre donde la tradición sitúa el descanso eterno del Arca de Noé, y que domina el horizonte como un guardián eterno.

BITLIS Y AHLAT: LA SERENIDAD DEL 'SLOW TRAVEL'

Para quienes huyen de las celebraciones ruidosas, Bitlis y la ciudad Cittaslow de Ahlat ofrecen un refugio de paz. Ahlat es famosa por sus monumentales lápidas selyúcidas, un museo al aire libre que custodia siglos de arte en piedra. Es el lugar ideal para un paseo pausado, conectando con la naturaleza del Lago Nemrut antes de comenzar el año con energías renovadas.

VAN: EL MAR INTERIOR DE LA ANATOLIA

El broche de oro de esta ruta invernal lo pone Van, situada a orillas del lago más grande de Turquía. La experiencia aquí es sensorial: comienza con el famoso desayuno de Van -un festín de quesos con hierbas (otlu peynir) y mieles- y continúa con la navegación hacia la Isla de Akdamar.

En mitad del lago helado se alza la Iglesia de Akdamar, una catedral medieval cuyos relieves en piedra son un tesoro del arte universal. Antes de partir, es obligada la visita a la Casa de los Gatos de Van, hogar de los singulares felinos de ojos dispares, un símbolo de la suerte y la belleza única de esta región.

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