Archivo - Avistamiento de gorilas en Uganda - AMOS - Archivo
MADRID 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
Avistar gorilas de montaña en la naturaleza más profunda de Uganda es una de las experiencias más impactantes del planeta. El encuentro con estos grandes primates trasciende lo turístico para convertirse en una vivencia profundamente emotiva y única, difícilmente superable.
Con unos 400 ejemplares de esta especie --aproximadamente la mitad de la población mundial-- asentados en el parque Nacional de la Selva impenetrable de Bwindi, el país africano se consolida como destino líder para vivir esta experiencia. La temporada óptima para los avistamientos va de los meses de junio a septiembre, además de diciembre, caracterizados por ser menos lluviosos en la zona.
Debido a que se trata de una experiencia muy singular y que se lleva a cabo en un entorno frágil, embarcarse en este encuentro requiere una preparación meticulosa con la necesaria orientación de un operador local como Home To Africa, con experiencia contrastada y compromiso con la conservación.
TENER AL MENOS 15 AÑOS Y BUENA FORMA FÍSICA
La planificación previa es determinante para el éxito y la sostenibilidad de la actividad, tal y como indica Home To Africa. La obtención de los permisos obligatorios, gestionados exclusivamente a través de operadores reconocidos como esta agencia, es el primer paso ineludible.
Se requiere tener al menos 15 años, existiendo la posibilidad, bajo condiciones muy específicas y gestionadas por la agencia, de que menores a partir de 14 años puedan participar acompañados mediante permisos especiales.
Un buen nivel de forma física es esencial, dado el carácter exigente de las caminatas en terreno montañoso y selvático, si bien el esfuerzo se ve ampliamente recompensado. Es crucial comunicar con antelación cualquier dificultad de movilidad significativa a la agencia para recibir asesoramiento específico.
Por imperativo de conservación, cualquier persona que padezca un resfriado u otra enfermedad infecciosa debe abstenerse de realizar el avistamiento para evitar riesgos de transmisión a los gorilas, extremadamente vulnerables a enfermedades humanas.
RESPETO Y NO MIRAR A LOS OJOS A LOS GORILAS
Durante la inmersión en el hábitat de los gorilas, el respeto y la discreción son las normas de oro. Al alcanzar la proximidad de los grupos familiares, se debe mantener rigurosamente una distancia mínima de 10 metros. El uso del flash en las cámaras fotográficas está terminantemente prohibido para no perturbar o asustar a los animales.
Actividades como fumar, comer o beber están igualmente vetadas durante el tiempo de seguimiento, especialmente en presencia cercana de los gorilas. En caso de estornudar o toser, es imperativo cubrirse la boca y apartarse de los animales para minimizar cualquier riesgo potencial de contagio.
La interacción visual requiere precaución; se debe evitar mirar directamente a los ojos, especialmente al espalda plateada (el macho dominante), ya que podría interpretarse como un desafío o agresión.
El tiempo de observación directa está estrictamente limitado a una hora, un período intenso e inolvidable. Durante este tiempo, es esencial mantener la calma, hablar en voz baja y evitar risas o ruidos fuertes.
Aunque la envergadura de los gorilas puede resultar intimidante, es fundamental permanecer tranquilos y seguir las instrucciones del guía en caso de que algún individuo se aproxime, evitando gestos bruscos que puedan malinterpretarse.
Concluida la experiencia, los participantes reciben un certificado oficial que acredita su participación en esta extraordinaria actividad de avistamiento de gorilas en Uganda, un testimonio tangible de un encuentro que trasciende lo meramente turístico.
El avistamiento de gorilas en Uganda representa no solo una cita con la naturaleza en su estado más puro, sino también un compromiso activo con la conservación de una especie emblemática y en peligro.
Realizar esta experiencia con un operador local experto y responsable como Home to Africa garantiza el cumplimiento de todas las normativas, además de una inmersión profunda, segura y respetuosa en uno de los santuarios de biodiversidad más valiosos del planeta.