Archivo - Le Château de la Treyne (hôtel Relais & Chateau ). - ERIC MARTIN - Archivo
MADRID 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Château de la Treyne, uno de los hoteles más emblemáticos del suroeste de Francia, ha incorporado este verano una nueva experiencia para sus huéspedes: la caza de trufa blanca directamente en los jardines privados del castillo, guiados por un perro especializado.
La propuesta combina gastronomía de alto nivel con producto local, sostenibilidad y contacto directo con el entorno, todo sin necesidad de abandonar el recinto.
Una experiencia exclusiva de caza de trufa blanca sin salir del jardín, que combina con la excelencia gastronómica de un restaurante con estrella Michelin en el corazón del valle del Dordoña. En este castillo, el entorno es tan importante como los sabores, y su terraza con vistas al río se convierte en el lugar predilecto donde se cierra el círculo entre el producto, el paisaje y la emoción.
Desde julio, los visitantes del château pueden participar en esta actividad liderada por Puppi, un Lagotto Romagnolo entrenado para detectar trufas blancas, sin adentrarse en el bosque. La finca, de varias hectáreas, alberga una zona arbolada apta para el cultivo natural del hongo, que se recoge en plena temporada y después se utiliza en la cocina del restaurante con estrella Michelin que alberga el castillo.
Esta experiencia exclusiva responde a la tendencia creciente de ofrecer actividades inmersivas y de proximidad en alojamientos de alta gama. Además, refuerza el compromiso del establecimiento con el uso de producto local y técnicas sostenibles.
ALTA COCINA FRANCESA CON SELLO ECOLÓGICO.
Desde 2001, el restaurante del Château de la Treyne está dirigido por el chef Stéphane Andrieux, originario del Périgord y con una estrella Michelin. Su cocina se basa en una reinterpretación creativa de la tradición culinaria francesa, con énfasis en ingredientes regionales y de producción propia: foie gras de pato, bogavante azul, cordero de Quercy, ternera de Lemosín y distintas variedades de trufa.
El château cuenta con huerto ecológico propio, colmenas, gallinas y proveedores de cercanía. Esto le permite mantener una oferta gastronómica autosuficiente, basada en productos de temporada y con baja huella de carbono.
Entre los platos destacados de esta temporada están el huevo pochado con trufa blanca, el risotto de cangrejo de río, las costillas de cordero al horno o los espárragos verdes con salsa trufada, además del pato cocinado a baja temperatura
La oferta se completa con una bodega enfocada en referencias regionales, con vinos de Burdeos, Cahors, Bergerac y Borgoña.
ALOJAMIENTO HISTÓRICO CON SERVICIOS MODERNOS.
El Château de la Treyne se ubica entre Rocamadour y Souillac, en la región de Occitania, y combina arquitectura del siglo XIV con confort actual. Está catalogado como monumento histórico por el Estado francés. Las habitaciones y espacios comunes mantienen una decoración clásica con detalles contemporáneos.
El castillo cuenta con diferentes zonas para comer según el momento del día: el Gran Salón Luis XIII, con chimenea y mobiliario histórico; el Green Lounge, más informal y orientado al jardín francés; y la terraza panorámica sobre el río Dordoña, muy solicitada en primavera y verano.
Además de la oferta gastronómica, el château promueve una estancia centrada en el disfrute del entorno natural y cultural. Su modelo combina el turismo de lujo con una gestión medioambiental responsable y una apuesta clara por la identidad local.
Con esta nueva experiencia en torno a la trufa blanca, el Château de la Treyne se posiciona como referente en el turismo gastronómico de alta gama, ofreciendo a sus clientes actividades diferenciadoras que conectan el producto, el paisaje y la cocina.