Actualizado 10/09/2021 17:17 CET

Los mejores restaurantes de Madrid para superar el fin de las vacaciones y amenizar la 'vuelta al cole'

Foto del Restaurante Torcuato
Foto del Restaurante Torcuato - TORCUATO

   MADRID, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Llega septiembre y como cada año supone el final de las vacaciones para muchos, la vuelta al trabajo y las clases, pero eso no significa que no podamos seguir disfrutando de las nuevas propuestas alrededor de la mesa que ofrece Madrid, ya que es el momento de conocer las novedades gastronómicas de la capital para disfrutar de un almuerzo, del tardeo o de una cena con vistas. Aquí os dejamos algunas recomendaciones para llevar mejor este retorno a la rutina.

   El Grupo Triciclo y The Hat empiezan este mes con fuerza y un nuevo proyecto con El Taller junto al lago de la Casa de Campo, donde se une deporte, cerveza y gastronomía y que busca convertirse en el punto de encuentro de 'runners', ciclistas y deportistas. En su espacio acoge una oferta gastronómica basada en el humo, el carbón y el fuego con un asador de pollos, un ahumador de carne de 70 kg al puro estilo BBQ americana y un horno de brasas XXXL de Josper. Así que tanto los amantes del deporte como de lo culinario podrán disfrutar de entrantes ligeros como gildas, ensaladas o aguachiles para seguir con un codillo de cerdo lacado, una mexicana cabezada de ibérico pibil o el pollo asado, donde rinden un homenaje al icónico de Casa Mingo.

   Otra de las novedades es la reapertura de Lona, situado dentro del hotel Radisson Blu Madrid Prado (Moratín, 52) en el que encontrarás una propuesta que repasa los clásicos de la gastronomía española con influencias de la cocina asiática. Así, nada mejor que disfrutar de su tosta de tomate con anchoas, croquetas de centollo, tartar de salmón con gyoza crujiente o tacos de batavia con costillar de ternera, la tortilla Okonomiyaki o su hamburguesa crujiente de cochinillo.

   Y recién abierto para hacer más fácil el regreso a la rutina llega Mano de Santa (General Díaz Porlier, 95). Los chefs ejecutivos Nacho Chicharro y Dani Garrido han diseñado un divertido y dinámico menú salpicado con diferentes guiños viajeros que cuenta con tres menús grupales 'Por Tierra', 'Por Mar' y 'Por Aire' en los que el comensal podrá encontrar platos como la ensaladilla rusa con gambas y tortilla crujiente de camarones y unas croquetas de atún sukiyaki, hasta unos dumplings de ropa vieja con caldo de cocido, pasando por un atún rojo con pistacho molido y cebolla confitada. Además, tiene una carta líquida diseñada por el bartender Alberto Cañellas con doce cócteles de autor y referencias clásicas elaboradas artesanalmente con zumos de fruta fresca, siropes y purés caseros.

   Desde Ceuta aterriza en la capital el chef Hugo Ruiz con su gastrobar Bugao (María de Molina, 4) y su 'cocina entre mares'. Con dos cartas claramente diferenciadas y con el producto del mar como hilo conductor, Bugao Madrid combina en un solo espacio las dos propuestas del chef: una más informal y otra más gastronómica, pero en ambas con el atún y el cerdo como protagonistas indiscutibles de su cocina.

   Y el prolífico Roger Chen sorprende con la apertura de su nuevo local Zen Asian Supper Club (Velázquez, 128), donde se marida gastronomía, diversión y música a ritmo de DJ en un cuidado ambiente, donde ir a comer o disfrutar del tardeo o la sobremesa. Así, en sus diferentes ambientes se podrá disfrutar de cócteles y copas junto a una carta variada y asequible, donde figuran sushis, rolls, dim sum o gyozas hasta sopas tailandesas, gambas tempurizadas o la brocheta de pollo thai con leche de coco y salsa de cacahuete, siendo su plato estrella el pato crujiente estilo Sichuán.

   Y con sabores del Sur y olor a la fritura típica andaluza aterriza en la capital Figarilla (Avenida de Concha Espina, 14), un nuevo espacio para transportarse a Andalucía gracias a una propuesta gastronómica en la que degustar y tapear acompañado de un vino de Jerez, desde un salmorejo andaluz a papas aliñás, junto a carne mechá, croquetas de pringá o gambas con pil pil, así como molletes de Antequera de pringá y pimientos asados o de paletilla de los Pedroches, sin olvidar su fritura, destacando el cazón y la rosada en adobo, los calamares, los boquerones o las gambas cristal.

   Y como en septiembre podemos seguir disfrutando de las terrazas en Madrid, nada mejor que visitar una de las últimas llegadas a la capital como es Torcuato (Serrano, 61). La azotea del centro comercial ABC Serrano y palacete que albergó la sede de Blanco y Negro y el diario ABC hasta 1989, reabre sus puertas para ofrecer a los comensales, de la mano del chef Sergio Fernández, una propuesta culinaria donde degustar una amplia variedad de makis, salmorejo de cherrys con helado de Idiazábal y yuca crujiente hasta verduras salteadas con curry de coco thai para pasar a platos como el lomo de corvina asado y macerado en achiote con crema de frijoles o el vitello tonnato al revés, entre otros, y con unas espectaculares vistas de la capital.

   Otra sugerencia en las alturas para despedir el verano y comentar todo lo que has hecho con amigos o familia es Le Tavernier (Mesoneros Romanos, 13), donde disfrutar del 'afterwork' o una cena mientras cae la noche sobre el skyline madrileño. Además de sus vistas, esta taberna portuaria sorprende al comensal con sus cócteles, como el 'Gallegroni', su versión gallega del Negroni, o el 'Sky Blue Martini' de color azul turquesa que recuerda el mar gallego y el cielo de Madrid, que maridan con platos como las croquetas cremosas de cigala, los tacos galaicos de costilla de cerdo ibérico con mayonesa de pimientos del Padrón, el carpaccio de vaca gallega, así como sus sándwiches y bocadillos, como el de burrata, el bikini de jamón ibérico, queso curado y trufa de verano o el bocata de carrillera de vaca gallega con mayonesa de mostaza antigua y cebolla roja.

   Para los paladares más internacionales una de las novedades es Beirutista (Ruiz, 20) que trae a la capital la 'street food' libanesa con masas elaboradas y horneadas en su propio obrador, carnes sabrosas en forma de shawarma y falafel, así como una amplia selección de siete tipos de hummus y clásicos de la cocina libanesa como el Moutabal, berenjena asada y ahumada con granada fresca para untar, o el Fatayer, una masa fermentada durante 48 horas, cubierta con una mezcla de quesos y perejil.

   Si lo tuyo es más la cocina hindú, visita Udaipur (Paseo de la Castellana, 74), un restaurante con platos típicos de la India, pero con un toque fusión, que sorprenden por su originalidad al mezclar las especias indias y materia prima nacional, donde dan protagonismo al curry, ya que ofrecen más de 21 platos de pollo, cordero y pescado al estilo madras, masala, mughlai, balti, butter, sobjhi y green curry, y todo en un ambiente multicolor decorado con ornamentos y materiales muy especiales como su techo de flores preservadas.

   Y para los más tradicionales, un clásico que nunca falla en esta 'rentrée' es Maldonado 14 (Maldonado, 14), donde Julián Barbolla y Francisco Vicente comparten con sus clientes una de sus joyas, los tomates de su huerta de Riaza (Segovia) con un menú degustación (42,9 euros) en el que son protagonistas. Así, son los encargados de abrir este menú con el lomo de sardina marinada sobre tosta de pan con tomate y el tomate con burrata o con ventresca de bonito del norte, mientras que de principal se puede elegir entre el lomo de merluza Maldonado 14 -a la sartén, servido sobre un fondo de compota de tomate y una salsa verde caliente de mantequilla, ajo y perejil- o su icónico 'steak tartare' para concluir con su media tarta fina de manzana por comensal y todo acompañado por agua y vino Heraclio Alfaro Crianza 2017 (D.O. Rioja).

Pero si prefieres cocina tradicional reversionada, nada mejor que acercase a Mentica Gastronómico (Sagasta, 12) y dejarse sorprender con las creaciones de la joven chef Lucía Grávalos, que moderniza con mimo las recetas riojanas de su abuela. A través de su cocina, la  calagurritana fusiona sabor, tradición y vanguardia, pero siempre guiada por la temporalidad de los productos, donde están presentes las verduras y hortalizas riojanas y navarras. Grávalos sorprende al comensal con creaciones como la ensalada de tomate de Calahorra con lechuga en texturas, las acelgas de la yaya o la coliflor guisada en mantequilla noisette y bechamel ahumada con caviar de esturión y su crujiente, sin olvidar su marmitako riojano, un trampantojo
de la receta tradicional de las patatas a la riojana. 

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