La ruta del cocido madrileño y platos de cuchara para combatir el frío

Presentación del cocido madrileño que se prepara en el restaurante La Antigua 1913 (Madrid).
Presentación del cocido madrileño que se prepara en el restaurante La Antigua 1913 (Madrid). - LA ANTIGUA 1913
Europa Press Turismo
Actualizado: viernes, 3 diciembre 2021 12:40

MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

Bajan las temperaturas en España y es el momento en el que apetece disfrutar de platos de cuchara para combatir este frío y conseguir entrar en calor. Así que aquí van algunas recomendaciones para olvidar estas bajas temperaturas cerca de los fogones y al calor de ollas en ebullición.

Si hay un plato que con la llegada del frío en Madrid figura en muchas cartas de los restaurantes es el cocido. En Casa Mories (Plaza de San Miguel, 5) proponen para el último jueves de cada mes un menú degustación con seis pasos en los que se disfruta de los ingredientes clásicos del cocido a través de distintas elaboraciones y que se remata con una tarta de queso de postre.

También cada jueves en Media Ración (c/De la Beneficencia, 15) el chef Antonio del Álamo sirve su particular cocido, que no es el puramente madrileño, ya que incorpora detalles del que preparaba su madre. Así, a fuego lento cocina en esta brasserie castiza un cocido con garbanzos de Pedrosillano, al que no le falta el hueso de tuétano, el jarrete de ternera blanca, el muslo de pollo de corral o el espinazo de cerdo, junto a la patata cocida y verduras variadas para la cocción. Una vez que está todo cocido, el plato se sirve en tres vuelcos, así, tras añadir piparras encurtidas para acompañar, se sirve la sopa para seguir con los garbanzos con las verduras y, a gusto del comensal, se puede incorporar una vinagreta de Pedro Ximénez con tomate, aguacate y cebolleta, que aporta cierta frescura. Por último, es el momento de las carnes y el tuétano, que se presenta en su hueso con miga de pan con chalota y perejil tostado.

Y todos los días se puede degustar este plato típico madrileño en un ambiente tradicional como Malacatín (c/Ruda, 5). A fuego lento y sin prisa, así preparan desde hace más de 100 años el cocido en el local, donde los clientes pueden disfrutar sin prisa de uno de los platos más característicos de la capital y donde no falta su sopa de fideos, sus garbanzos, su piparra al vinagre, repollo, patata cocida, la pringada del tocino de veta, el chorizo de León o la morcilla asturiana, la gallina, morcillos de ternera y manitas de cerdo.

Mientras que en La Bodeguita del Arte (Avenida de Menéndez Pelayo, 17) se puede pedir este plato tradicional por encargo, aunque desde mediados de diciembre estará disponible todos los jueves. Un cocido que se elabora en puchero de barro a fuego lento en la chimenea con leña de olivo y que cuenta con tres vuelcos, donde se puede elegir tomar con sopa de pan o de fideos, a elección del comensal.

La Antigua 1913 (Avenida de los Andes, 22), un bar icónico madrileño, apuesta por materias primas seleccionadas para la elaboración de su cocido, que se prepara la víspera, permitiendo así que sus sabores y aromas se condensen logrando un sabor único. Siguiendo las pautas de la receta tradicional, este guiso se sirve en tres vuelcos. El primero la sopa y los fideos, seguido de unos garbanzos mantecosos acompañados de un preparado de tomate y, por último, el dueto de carne y verduras: morcillo de vaca, hueso de tuétano, chorizo, morcilla, tocino, jamón, pollo, la pelota, judías verdes, zanahoria, nabo y repollo.

Y para los que prefieran disfrutar del cocido en casa, el restaurante Hevia (c/Serrano, 228), referente de cocina tradicional y estacional, lleva todos los viernes y sábados de invierno este plato a los hogares madrileños. Con una receta perfeccionada a lo largo de sus 57 años de historia y servido en tres vuelcos, este cocido está elaborado con ingredientes seleccionados como el garbanzo pedrosillano, verduras de primera, chorizo y morcilla, morcillo de ternera, acompañado de salsa de tomate con comino, con la que regar los garbanzos, cebolletas y piparras y todo maridado con una botella de Cepa 21.

MÁS ALLÁ DEL COCIDO

Igualmente, en Nuevo Gerardo (Avenida de Alberto Alcocer, 46) se puede degustar otro de los platos típicos madrileños para entrar en calor, los callos, que están elaborados 'con mucho morro'.

Por su parte, en Rubaiyat (Juan Ramón Jiménez, 37) recuperan uno de sus clásicos para estas fechas como la 'feijoada', un plato típico brasileño que tiene como protagonistas los frijoles o judías pintas con arroz que se acompañan de una variedad de carnes de cerdo, chorizos, salchichas, solomillo, lomo adobado, chuletas, manitas, lengua, rabo y 'farofa', otra clásica receta de Brasil a base de harina de mandioca, huevos, carne seca y perejil. Unas carnes que se terminan de cocinar en vivo en cazuelas de cobre a la vista de los comensales, que pueden servirse a voluntad acudiendo al centro de la sala, y acompañarla con una de sus caipirinhas.

Para los paladares más exóticos, nada mejor que disfrutar de un ramen, el 'cocido' a la japonesa, en Ninja Ramen (c/Barceló, 1). En el local, que te traslada nada más entrar a cualquier ciudad nipona, nos proponen diferentes opciones como el Tonkotsu Black Ramen con char siu, aceite de ajo negro y caldo de cerdo, el Wagyu Ramen con lomo alto, trufa y caldo de ternera, y el Toro Ramen con caldo de rabo de toro y rabo de toro con un toque picante.

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