Ruta por las mezquitas más extraordinarias de Doha - TURISMO DE CATAR
MADRID 30 Dic. (EUROPA PRESS) -
Las mezquitas son un centro de culto y espiritualidad que permiten al viajero acercarse a la cultura de los países en los que se ubican para conocerlos en profundidad. Además son auténticas joyas arquitectónicas y de diseño que ejemplifican el gusto por el arte en cada región del mundo.
Ese es el caso de Catar, país del Golfo Pérsico que más allá del lujo y de los rascacielos alberga mucho más. La unión entre tradición y modernidad es uno de los símbolos más reconocibles del espíritu de este emirato presente en los diferentes barrios de la capital y hasta en su gastronomía.
Tanto para musulmanes que viajan buscando un lugar de oración como para turistas curiosos que buscan aprender más sobre la fe, Catar presenta alguna de las mezquitas más memorables del mundo.
Recubiertas de azulejos, con diseños tradicionales o líneas modernas y elegantes, los barrios más importantes de la capital resguardan lugares de culto que son auténticas obras de arte
Estas son algunas de las mezquitas que merecen una visita.
AZUL Y ORO EN LAS MEZQUITAS DE KATARA.
En el corazón del barrio artístico por excelencia de Doha, Katara Cultural Village, se encuentra una de las mezquitas más bonitas de la capital. La Mezquita de Katara está recubierta de tradicionales mosaicos de azulejos en tonos turquesas y púrpuras, que le confieren su nombre habitual de la 'Mezquita Azul'.
El edificio es obra de la reconocida diseñadora Zainab Fadil Oglu, y los motivos de los intrincados diseños de azulejos recogen decoraciones tradicionales del mundo árabe, caligrafía y representaciones de naturaleza.
En pocos pasos a través de Katara Cultural Village se llega a otra de las mezquitas más llamativas de la ciudad, la Mezquita de Oro, de inspiración otomana y recubierta de azulejos dorados. Aunque de tamaño más pequeño, el brillo del sol qatarí sobre su fachada y su ubicación entre las callejuelas ocre de Katara la convierten en uno de los puntos más sorprendentes del barrio.
Diseñada por el calígrafo iraquí Taha al-Hiti, la Mezquita de Education City es uno de los edificios más impresionantes del país. Con sus dos minaretes verticales que se alzan sobre la Ciudad de la Educación qatarí y una estética moderna, el edificio se convierte en toda una obra de arte arquitectónica.
En su interior, cuenta con capacidad para 1.800 personas en un espacio de 35.000 metros cuadrados. Su cercanía a otros edificios como la Biblioteca Nacional de Qatar hacen de Education City una visita indispensable para los amantes de la arquitectura.
Otra de las mezquitas que incorporan elementos más modernos se encuentra en Msheireb Downtown Doha, el primer proyecto de regeneración sostenible de un centro urbano del mundo.
En este barrio de líneas elegantes y tonos claros, además de los principales centros de diseño y cultura, se esconde la Mezquita de Msheireb. Una fusión de elementos de la arquitectura tradicional islámica con otros más actuales, cuyo diseño está especialmente pensado para permitir la entrada de luz natural y que no sea necesaria iluminación artificial. Un remanso de tranquilidad en pleno centro de Doha.
FANAR, EL MINARETE MÁS RECONOCIDO DE QATAR.
Una de las imágenes más características y fotografiadas de Qatar es el minarete de Fanar, el Centro Cultural Islámico de Qatar. Con un diseño inspirado en la Gran Mezquita de Al-Mutawwakil en Samarra de Irak, su forma en espiral es ya todo un símbolo del país. Unas vistas que continúan destacando tras la caída del sol, cuando la iluminación del edificio permite contemplar su diseño junto a los edificios más modernos de la capital.
La mezquita es parte de un edificio que también incluye una biblioteca y un centro cultural, todo ello al lado del Souq Waqif, el zoco de Doha donde acercarse a la esencia más auténtica del país.
Con capacidad para hasta 30.000 personas, la Mezquita Imam Abdul Wahhab, también conocida como la 'Gran Mezquita de Qatar', es la más grande del país.
El diseño del gran edificio destaca por su estilo tradicional, con una fachada en tonos arcilla con grandes arcos iluminados y sus 93 cúpulas, prueba del impresionante tamaño del edificio. En su interior, 28 lámparas de araña iluminan las estancias, con suelos forrados con alfombras tejidas a mano.