La sustitución de 11 vuelos domésticos peninsulares por viajes en tren de hasta 4 horas de duración ahorraría un total de 389.700 toneladas de emisiones de CO2, lo que supondría una reducción de entre el 30 y 40 por ciento de emisiones totales del tráfico aéreo en la Península, según afirma Ecologistas en Acción en su informe 'Eliminación de vuelos cortos en España, estudio de impacto y viabilidad'.