Relais & Châteaux Heritage Hotel- RELAIS & CHÂTEAUX HERITAGE HOTEL
MADRID 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
La llegada del 23 de junio marca un hito en el calendario español, transformando la noche más corta del año en un despliegue de misticismo y celebración ancestral con la celebración de la Noche de San Juan.
Este rito, que celebra el solsticio de verano, se fundamenta en la purificación a través del fuego y la renovación mediante el agua, permitiendo a los participantes quemar lo viejo para abrirse a nuevas energías.
En este escenario, diversas ciudades y establecimientos de lujo han diseñado experiencias que elevan la tradición a una categoría de exclusividad, fusionando la gastronomía de autor con la magia de las hogueras y la brisa marina .

SAN JUAN BAJO UN CIELO ESTRELLADO.
Madrid se posiciona como un epicentro de celebraciones en las alturas, donde las terrazas más deseadas de la capital ofrecen refugios íntimos frente al bullicio urbano.
El Relais & Châteaux Heritage Hotel propone una velada en su séptima planta, un balcón privado envuelto en estética Belle Époque donde las vistas a las cubiertas históricas se maridan con el talento del chef Mario Sandoval.
Su propuesta para la noche de San Juan incluye delicias como ostras con jalapeños, risotto de calabaza y cochinillo confitado, permitiendo a los asistentes realizar su propia tradición urbana de deseos bajo el cielo estrellado antes de retirarse a habitaciones diseñadas por Lorenzo Castillo.
A pocos pasos, The Madrid EDITION consolida su propia tradición en The Roof, la terraza del restaurante Oroya, con una fiesta que coincide este año con la luna llena.

En un ambiente de sofisticación vanguardista, los asistentes pueden participar en rituales de fuego alrededor de una hoguera para quemar lo que desean dejar atrás, mientras disfrutan de gastronomía peruana y sesiones de DJ.
La experiencia mística se completa con la presencia de una tarotista que ofrece lecturas personalizadas, aportando una dimensión de intuición y nuevas perspectivas para el futuro en una de las veladas más icónicas de la ciudad.
BRISA CANARIA Y RITUAL DEL FUEGO.
La interpretación madrileña de San Juan también adquiere tintes atlánticos en el Hyatt Centric Gran Vía, donde la terraza El Jardín de Diana se transforma en un 'guachinche contemporáneo' suspendido sobre la ciudad.

Bajo el concepto 'Brisa Canaria', el ritual del fuego se reinterpreta a través de atardeceres dorados y una estética de naturaleza volcánica, donde el ron Arehucas protagoniza una coctelería diseñada para brindar por la renovación. Esta propuesta sensorial, acompañada de música en vivo y platos para compartir, invita a vivir la esencia de las islas sin abandonar el corazón de Madrid.
Sin alejarse de la emblemática Gran Vía, la magia de San Juan encuentra otro refugio en las alturas idóneo para dar la bienvenida a la temporada estival. Coincidiendo con el arranque del verano, Licores del Mono aterriza con una propuesta efímera en la terraza de Room Mate Macarena para impregnar de 'vidilla' los tardeos de la capital.

Quienes busquen alargar la noche más corta del año bajo el cielo madrileño podrán disfrutar, a partir del 21 de junio, de una carta exclusiva de cócteles veraniegos que fusiona la energía urbana del rooftop con combinados de esencia tan festiva como el cítrico Brisa de Verbena o el goloso Capricho de Café, perfectos para brindar por los nuevos comienzos desde las nubes.
Y lejos de la capital para los que buscan la raíz más tradicional del Mediterráneo, Alicante se presenta como el destino indiscutible gracias a la alta velocidad de Ouigo, que facilita el acceso a las famosas Hogueras de San Juan.

La ciudad ofrece una experiencia total que va desde la contemplación de fuegos artificiales desde un velero en la bahía del Postiguet hasta el ascenso al Castillo de Santa Bárbara por el pintoresco barrio de Santa Cruz.
La gastronomía alicantina se vuelve protagonista con el arroz a banda en las terrazas de la playa de San Juan, como Casa Julio o Casa Domingo, o la exploración de productos de proximidad en el centenario Mercado Central.
RECORRIDO SENSORIAL POR LA CULTURA ANDALUZA.
En la Costa del Sol, el lujo y la tradición se funden en espacios que han definido la hospitalidad andaluza durante décadas. La Zambra Resort, el exclusivo refugio de cinco estrellas gran lujo ubicado entre Málaga y Marbella, propone un sugerente recorrido sensorial que rinde homenaje a la cultura andaluza profunda. La noche arranca con acordes de música íntima que dan paso a un imponente espectáculo de flamenco en vivo, exhibición de caballos andaluces y la maestría de venenciadores locales que sirven los mejores vinos de la región.

El ritual del fuego se traslada a un pebetero central donde los huéspedes pueden quemar sus deseos manuscritos y, siguiendo la mística costumbre andaluza, purificarse a medianoche con un baño en sus icónicas piscinas bajo un cielo completamente iluminado por los fuegos artificiales.
Por su parte, el Anantara Villa Padierna en Marbella organiza una verbena elegante con estética boho chic en su By The Sea Beach Club, ofreciendo estaciones gastronómicas en vivo y música de swing y soul frente al mar para celebrar la llegada del verano en un entorno incomparable.
Por su parte, las Islas Canarias encuentran su máximo exponente de sofisticación en la noche de San Juan en los hoteles de Seaside Collection. Frente a las dunas de Maspalomas, el hotel Seaside Palm Beach --con su vibrante diseño retro-- y el exclusivo Seaside Grand Hotel Residencia se convierten en oasis perfectos para celebrar el solsticio.

Tras una cena de alta cocina bajo las estrellas en un entorno colonial, la experiencia culmina en el Atlántico con el ritual más puro de la isla: bajar a la orilla a medianoche para saltar las olas, purificarse en el océano y sellar los deseos de una noche mágica.
Finalmente, aquellos que deseen combinar playa y un toque de personalidad única encontrarán en el Barceló Benidorm Beach el enclave ideal. Este emblema arquitectónico, que evoca el estilo de los años 60 y 70 en primera línea de la Playa de Levante, invita a vivir el solsticio bajo una estética de sofisticación kitsch.

Con 264 habitaciones que sirven como miradores privados, el hotel permite contemplar el espectáculo de fuegos artificiales sobre el Mediterráneo antes de culminar la velada en el B-Heaven Rooftop Bar. Allí, el skyline de Benidorm se convierte en el escenario perfecto para brindar por el verano tras disfrutar de una cena de tapas gourmet en el Gastrobar La Santa María.