MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -
Iberia Express sirve cada día a 30.000 pies de altura más de 500 comidas de elaboración diaria entre sus pasajeros de la clase 'business' y cuenta con una carta para los pasajeros de clase turista, denominada 'Gastroteca Express'. Entre estos últimos, solo un 14% consumen a bordo, con un gasto medio de 6 a 8 euros.
Durante la presentación de la nueva carta de a bordo para el verano, la gerente de cliente de Iberia Express, Paloma Cabañas, ha explicado el doble reto al que se enfrenta la compañía es satisfacer las necesidades del viajero 'low cost', con precios competitivos, a la vez que ofrecen servicios de calidad para los viajeros más exigentes de clase 'business'.
"Nuestra competencia es la restauración ofrecida en el aeropuerto, por lo que estamos innovando para poder ofrecer al cliente algo más atractivo", comentó Cabañas.
En este sentido, Cabañas ha adelantado que la aerolínea está trabajando para que el viajero pueda escoger su comida cuando compra el billete 'online' y así disfrutar de un precio reducido. De este modo, mejoraría la eficiencia del servicio, que actualmente tiene una tasa de desperdicio cercana al 50%, ya que todos los productos perecederos deben tirarse una vez pasado un día desde su preparación.
GASTRONOMÍA PARA TODOS A BORDO
El chef del grupo Iberia, Luis Bonastre, ha mostrado las últimas tendencias gastronómicas adaptadas a los valores de cercanía, sencillez e innovación en los sentidos, que representan la marca.
En esta nueva oferta, el chef ha tratado de incorporar los productos de temporada más saludables, incluyendo algunos superalimentos como la quinoa.
Para ello, desde la aerolínea han explicado el 'Programa de escucha' por el que conocen la opinión de sus viajeros a través de los cuestionarios de satisfacción 'online' y obtienen sugerencias y propuestas.
Asimismo, Bonastre, que elabora con su equipo casi 35.000 bandejas diarias para Gate Group, ha hecho hincapié en la importancia de cuidar tanto el sabor como la seguridad del alimento, respetando las restricciones a las que está sometida la cocina de altura.