MADRID, 26 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha establecido como objetivo alcanzar los mil millones de pasajeros en vuelos propulsados por una mezcla de combustible convencional y biocombustible para el año 2025, coincidiendo con el décimo aniversario del primer vuelo en el que se utilizó la mezcla de estos dos combustibles.
El 24 de febrero de 2008, un Virgin Atlantic Boeing 747 voló de Londres a Amsterdam con combustible de aviación sostenible en uno de sus motores. El vuelo demostró la viabilidad de los biocombustibles, que se pueden combinar con el combustible de aviación tradicional, utilizando la infraestructura aeroportuaria existente.
Un vuelo completamente impulsado por combustible sostenible tiene el potencial de reducir las emisiones de carbono de ese vuelo hasta en un 80%, según la IATA, patronal que engloba al 83% del tráfico aéreo mundial.
"El impulso para los combustibles de aviación sostenibles es ahora imparable. Desde el primer vuelo en 2008, superamos el umbral de 100.000 vuelos en 2017, y esperamos llegar a un millón de vuelos durante 2020. Pero eso es solo una gota en el océano en comparación con lo que queremos lograr. Queremos que mil millones de pasajeros hayan volado en un vuelo que utilice ambos combustibles en el año 2025", ha afirmado el director general y consejero de la IATA, Alexandre de Juniac.
No obstante, De Juniac advierte de que este objetivo "no será fácil de lograr". "Necesitamos que los gobiernos establezcan un marco para incentivar la producción de este tipo de combustible y asegurar que sea tan atractivo para producir como los biocombustibles de automóviles", ha señalado.
CRECIMIENTO NEUTRO DE EMISIONES PARA 2020.
El impulso para aumentar la aceptación de biocombustible está generado por las aerolíneas que buscan un crecimiento neutro de las emisiones de carbono a partir de 2020 y reducir las emisiones netas de carbono en un 50% en comparación con 2005.
Varias aerolíneas, incluyendo Cathay Pacific, FedEx Express, JetBlue, Lufthansa, Qantas y United han realizado importantes inversiones mediante la compra a futuro de biocombustibles. Además los aeropuertos de Oslo, Estocolmo, Brisbane y Los Ángeles ya están mezclando biocombustibles con el suministro general de combustible.