Actualizado 20/03/2013 12:14

Controladores alertan sobre el peligro de privatizar las torres de control de los aeropuertos

Controlador aéreo
EUROPA PRESS

MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) ha elaborado un informe que alerta sobre el plan de privatización de las torres de control de los aeropuertos, auspiciado en 2011 por el anterior ministro de Fomento, José Blanco, y que se está comenzando a llevar a cabo.

En septiembre de 2011, Blanco firmó un contrato por cinco años y uno renovable con las empresas Ferronats y Saerco por un importe de 18,1 millones de euros para que se hicieran con el control de trece torres de AENA en toda España.

La USCA cree que ese acuerdo fue el "inicio del desmantelamiento del gestor aeroportuario y la manera de poner la empresa estatal en manos privadas".

Recientemente se ha hecho efectiva la privatización de la torre del aeropuerto de La Coruña, que se suma a las torres de Vigo, Jerez, Cuatro Vientos y La Palma, que están en manos de proveedores privados de servicios de navegación aérea.

La Unión Sindical considera que la formación privada del nuevo personal --militar o recién titulado-- no es la adecuada, ya que proceden de universidades o centros donde les permiten repetir los exámenes hasta que obtienen el certificado, "poniendo en riesgo la seguridad aérea".

Asimismo, en el caso de Lanzarote, La Palma y Fuerteventura, USCA considera que "los controladores no están habilitados o no tienen la suficiente capacidad para afrontar situaciones de extremo riesgo como temporales, viento del sur, siroco y la alta carga de trabajo, entre otros".

En los últimos meses han coexistido los nuevos controladores con los veteranos de AENA, que les han ido asesorando y formando aunque una gran mayoría de ellos "aún no han logrado su habilitación, ni están en condiciones de controlar una torre sin asesoramiento", según los instructores.

Los actuales controladores no han recibido oferta de subrogación por parte de las empresas privadas, por lo que si deciden quedarse en la empresa estatal, tendrán que hacerlo en un nuevo destino, según USCA.